Optimum Quality se encarga de predecir la posible contaminación microbiológica en productos agroalimentarios, a través de modelos matemáticos

Una de las empresas instaladas en el Parque Científico Tecnológico de Córdoba, Optimum Quality, S.L colabora en un proyecto junto con el Centro Alemán de Investigación del Cáncer, el DKFZ, uno de los centros más prestigiosos del mundo dedicados al estudio de esta enfermedad.

 

La empresa cordobesa Optimum Quality es uno de los 17 socios europeos que conforman este proyecto de investigación, al que se incorporaron en 2011, a través de la Universidad de Córdoba, y en el que seguirán trabajando durante los próximos años.

 

Dentro del proyecto, la función de Optimum Quality es el desarrollo y aplicación de modelos matemáticos para la optimización de procesos y aseguramiento de la calidad e higiene en la industria agroalimentaria. El objetivo es crear un método sencillo, basado en un sistema experto, que  permita detectar eficazmente los peligros químicos y biológicos en  los alimentos.

 

 “El Centro Alemán de Investigación del Cáncer tenía unas necesidades en esta área de investigación y nosotros contábamos con experiencia, ya que habíamos participado en proyectos similares. Gracias a nuestra experiencia nosotros a través de la Universidad de Córdoba, para incorporarnos al proyecto”, indica Guillermo Linares, gerente de Optimum Quality.

El DKFZ es el mayor instituto de investigación biomédica de Alemania, donde más de 1.000 científicos están investigando los mecanismos que proporcionan las bases para el desarrollo de nuevas aproximaciones en la prevención, diagnosis y tratamiento del cáncer.

 

Optimum Quality, S.L. es una empresa de base tecnológica constituida en 2008, que ha desarrollado importantes proyectos I+D entre los que cabe destacar el desarrollo de un software de evaluación nutritiva de platos; la implantación de sistemas de gestión de calidad y seguridad alimentaria para seguimiento y ejecución on line, o el desarrollo de un método de detección y enumeración de microorganismos en alimentos, mediante la utilización de tecnología NIR (NearInfrared).

 

La empresa cordobesa, además de la línea de I+D en la que abordan proyectos científico-tecnológicos en colaboración con instituciones de investigación y otras empresas, mantiene otras líneas de negocio basadas en ofrecer al sector alimentario soluciones innovadoras e integrales en materia de calidad y seguridad alimentaria.

 

Por otro lado, esta empresa cuenta con un laboratorio en Carcabuey, autorizado por la Consejería de Agricultura para la realización de análisis de rendimiento de aceituna, calidad y pureza en aceite, microbiológicos en alimentos y estudios de vida comercial.

 

Fuente: Rabanales 21