El proyecto ha reunido a 14 empresas y 31 centros de investigación de toda España. Ha supuesto una inversión de 26 millones de euros.
Con esta iniciativa se han creado más de 80 puestos de trabajo y se han desarrollado 25 nuevos productos comercializables.

El dióxido de carbono se asocia, normalmente, a la contaminación. Con el objetivo de demostrar que el CO2 de origen industrial puede generar otras aplicaciones además de beneficios económicos, hace cuatro años 31 centros de investigación y 14 empresas crearon un consorcio para analizar el ciclo de vida completo del dióxido de carbono: desde su captura pasando por su transporte, su almacenamiento y su valorización a gran escala, para buscar así una alternativa sostenible al mero confinamiento geológico.

Los resultados del proyecto “Nuevas utilizaciones industriales sostenibles del CO2”, se han presentado hoy en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en un acto presidido por la Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela; el Vicepresidente Senior de Air Products —compañía que engloba Carburos Metálicos, la empresa que ha liderado el consorcio—; y la coordinadora del proyecto, Lourdes Vega.

El estudio demuestra que el CO2 puede ser usado en diversas aplicaciones —tratamiento de aguas, conservación de alimentos, síntesis de nuevos fármacos, desarrollo de nuevos materiales, etc.—, sustituyendo a otros compuestos más nocivos con el medioambiente y generando un retorno económico importante. El proyecto, que tiene una clara vertiente medioambiental ya que reduce las emisiones de CO2 a la atmósfera y potencia su uso en la industria, ha permitido desarrollar y aplicar tecnologías para la generación de otras fuentes de energía alternativa, como los biocombustibles y el hidrógeno.

Según palabras la Secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, iniciativas como esta “confirman que la colaboración público-privada funciona y que ciencia y empresa pueden trabajar de forma óptima. Este proyecto desarrolla nuevas herramientas para proteger el medio ambiente y garantizar un futuro sostenible, al mismo tiempo que mejoran la economía de nuestro país”. “Esto es precisamente lo que queremos conseguir con la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología y de Innovación, que la idea se traslade al mercado y que con ello consigamos beneficio para la sociedad y retorno económico”, ha añadido.

La inversión total del proyecto asciende a más 26 millones de euros. El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), entidad dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad, ha aportado cerca de 12 millones. Este proyecto se enmarca dentro del Programa CENIT, una iniciativa puesta en marcha en 2006 por el CDTI con la voluntad de estimular la cooperación público-privada en investigación industrial mediante subvenciones de hasta el 50% en proyectos consorciados.

Este proyecto ha creado 80 nuevos puestos de trabajo y ha facilitado el desarrollado de 25 nuevos productos comercializables, además de generar nueve patentes y múltiples publicaciones científicas.

 

Fuente: Ministerio de Economía y Competitividad