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El Grupo de Investigación en Compuestos de Interés Biológico de la Universidad de Jaén está vinculado al ceiA3 y estudia las sustancias químicas que se encuentran en las plantas con el objeto de extraer de ellas antioxidantes naturales que puedan utilizarse en medicina, alimentación o cosmética. El investigador responsable del grupo, Joaquín Altarejos, subraya que el equipo ha centrado su interés en un compuesto conocido como cinamtanina B-1, que es un antioxidante natural que se halla en la madera del laurel y que podría ser de gran utilidad en medicina.

 

“Se trata de un antioxidante muy potente que puede prevenir diversas complicaciones asociadas a la diabetes tipo 2”, explica el investigador, quien añade que se trata de un compuesto muy peculiar debido a su complejidad estructural a nivel molecular y a que curiosamente sólo se encuentra en algunos laureles. De ahí que el antioxidante sea muy difícil de conseguir y que el equipo de la UJA haya concentrado sus esfuerzos en estudiar cómo sintetizarlo en el laboratorio para no depender de la fuente natural. “De alcanzar tal objetivo seríamos los primeros en lograrlo, pues nadie ha conseguido sintetizar esta molécula aún”, destaca el experto.

 

Los antioxidantes naturales son compuestos de gran interés en el sector de la alimentación, especialmente desde que los estudios toxicológicos han puesto los antioxidantes sintéticos (que son los que normalmente se usan en alimentos manufacturados) bajo sospecha de falta de inocuidad. Igualmente, también tienen un gran interés en medicina, dado que muchas enfermedades tienen su origen en las situaciones de estrés oxidativo, un deterioro celular que sólo puede frenarse mediante la acción de los antioxidantes.

 

Por ello los objetivos del grupo científico son, por un lado, hallar el modo más eficaz de extraer estos antioxidantes de la naturaleza diseñando las técnicas necesarias para ello, y por otro, aprender a sintetizarlos químicamente en el laboratorio con una estructura idéntica a los naturales, y así no depender de la naturaleza y poder abaratar su coste.

 

Los investigadores de la UJA también han prestado atención a los antioxidantes naturales que se esconden en la madera de las podas del olivar, por ser un residuo muy abundante y renovable en la provincia jiennense. En este sentido el equipo ha descubierto y patentado un procedimiento para extraer el antioxidante más activo que se halla en este subproducto, el hidroxitirosol, de manera que sea fácilmente utilizable por el sector alimentario y farmacéutico.

 

Fuente: Universidad de Jaén