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El Centro Tecnológico del Cárnico (TEICA), ubicado en Cortegana (Huelva), ha mantenido una reunión con la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) en la sede de la Asociación Nacional de industrias cárnicas españolas (ANICE) con el objeto de informar científicamente a dicha sociedad de los resultados que se están obteniendo dentro del proyecto sobre toxoplasma en jamón curado. A dicha reunión asistieron junto con TEICA, ANICE, la Fundación ETG Jamón Serrano y la SEGO.

 

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia contactó con TEICA, referente nacional de investigación en sector cárnico, para conocer los avances en el estudio sobre la contaminación por toxoplasmosis en los productos curados del cerdo. Ya se puso de manifiesto la importancia de estas investigaciones en el último Congreso Mundial del Jamón, desarrollado en Ourense, con la presentación de los avances en esta materia de manos de Juan Carlos Racero, Gerente de TEICA. Sobre este punto, Racero ha señalado  ”el interés de la sociedad por conocer las evidencias científicas que prueben el efecto del consumo de estos productos cárnicos en las embarazadas”.

 

En esta reunión se han sentado las bases de una futura colaboración que se centrará en la participación de TEICA en un grupo de trabajo que la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia va a crear con sus profesionales en relación a la Toxoplasmosis, con el objeto de que con las investigaciones científicas que TEICA está llevando a cabo y los trabajos de los profesionales de la ginecología en España se pueda llegar a un protocolo sobre el consumo de jamón curado y otros productos del cerdo en la población de mujeres embarazadas.

 

Este proyecto tiene un gran impacto a nivel sanitario y social, “ya que estamos hablando de un grupo muy numeroso de consumo y de un sector de población que quiere unas garantías alimentarias concretas, en cuanto a condiciones físico-químicas o de curación, tanto de cerdo ibérico como blanco”, especifica el Gerente de  TEICA. En este sentido, para los productores e industriales será todo un avance poder contar con pautas para elaborar unos productos que garanticen estar libre de toxoplasma. El estudio especificará el tiempo de curación concreto para eliminar la toxoplasmosis,  muy importante, sobre todo  en el sector del cerdo blanco ya que éste siempre tiene un período de curación menor que el ibérico.

 

Este grupo de trabajo supondrá un gran reconocimiento a nivel nacional por lo pionero del estudio. Aunque el proyecto está en su última fase, ahora es necesario una investigación más compleja y un mayor desarrollo de los análisis en el período final de curación, además de los resultados de la inoculación de cerdas en un centro protocolizado por la Agencia de Seguridad Alimentaria Europea en la Universidad Complutense de Madrid.

Este estudio ha contado con la ayuda de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia desde 2009, “esperamos que siga siendo prioritario para la Administración ya que necesitamos que se cumplan los plazos en la recepción de las ayudas aprobadas para que no se ralentice el proyecto”, afirma Juan Carlos Racero, quién además destaca que “los resultados son muy positivos, no sólo a nivel de logros concretos, sino por el propio conocimiento que estamos adquiriendo en esta materia”.

 

Fuente: Teica