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Desde 2009 se han firmado más de 60 contratos, lo que ha permitido la inversión de 10 millones de euros y la creación de 27 puestos de trabajo en Andalucía

 

El trabajo desarrollado por los profesionales del sistema sanitario público de Andalucía sigue despertando el interés de la industria biosanitaria, que encuentra de gran utilidad los productos y tecnologías realizadas. Así, y según los datos facilitados por la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud, en 2013 se han firmado 20 acuerdos de licencia, cifra que aumenta hasta los 60 si se toma como referencia la firma del primero de ellos en 2009.

 

Estos acuerdos dan respuesta a las demandas de salud de la ciudadanía y posibilitan que las tecnologías y productos creados lleguen al mercado y estén al servicio de la sociedad. Así, ejemplo de ello son acuerdos de licencia como el que se firmó con la empresa biofarmacéutica Innovaxis para la explotación comercial de los resultados de un ensayo clínico en fase III para la isquemia crónica en miembros inferiores, una complicación muy frecuente de la diabetes. Este estudio, que ya ha iniciado la última etapa necesaria para verificar su aplicación y que ha sido liderado por profesionales del Hospital Reina Sofía de Córdoba, probará la eficacia de las células madre de médula ósea de cara a mejorar la circulación en los pacientes que padecen esta dolencia. El objetivo último es encontrar una alternativa terapéutica y evitar la amputación de los miembros inferiores.

 

También dirigido a resolver problemas de salud de la ciudadanía, se ha firmado un acuerdo de licencia con la multinacional Roche para la explotación comercial del ‘Gestor Experto de Resistencia Bacteriana’ (GERB), una herramienta ideada por profesionales del Complejo Hospitalario Torrecárdenas de Almería que permite hacer un uso racional de los antibióticos, conocer específicamente su eficacia según en qué zonas del hospital se administren y adaptar los tratamientos a los pacientes.

 

La firma de todos estos acuerdos de licencia permite generar valor económico y social, ya que gracias a ellos se han invertido 10 millones de euros para el desarrollo de productos y tecnologías y se han creado, además, 27 puestos de trabajo cualificados en el sector.

 

Colaboración e intercambio de conocimiento

En línea con el interés de la industria por el trabajo científico de los profesionales del sistema sanitario andaluz, cabe destacar que, además de las licencias, también se han cerrado acuerdos de colaboración público-privados con distintas empresas biotecnológicas para la realización de proyectos conjuntos en diversas áreas temáticas. En 2013, se ha firmado un total de 65, lo que representa un aumento del 91% en relación al año anterior. Estos acuerdos, que han generado más de 3,7 millones de euros para los grupos del sistema sanitario, permiten que las empresas puedan actuar como socios en el desarrollo de los proyectos de investigación, sufragando costes, fomentando un espíritu multidisciplinar y colaborativo entre los grupos y, además, propiciando el intercambio de conocimiento.

 

El interés de la industria biotecnológica en los resultados de la investigación generada por los profesionales del sistema sanitario público de Andalucía es básico para que sus invenciones y desarrollos se transfieran al mercado, a la sociedad y, por tanto, a la ciudadanía. En este sentido, la Oficina de Transferencia de Tecnología de la sanidad andaluza (OTT-SSPA) coordina la actividad de transferencia y protección de los resultados de investigación obtenidos por los profesionales de los centros de la sanidad pública a nivel regional. Se ubica en el seno de la Fundación Progreso y Salud y presta su servicio a través de la Red de Fundaciones Gestoras de la Investigación del sistema sanitario público de Andalucía.

 

Gracias a esta estructura en red se ofrece una atención personalizada a todos los profesionales sanitarios en materia de protección y traslación de los resultados al tejido empresarial. Así, cuenta con un amplio abanico de servicios a medida como asesoramiento y gestión para la protección de los resultados y su transferencia; asesoramiento para el establecimiento de alianzas empresariales, acuerdos basado en productos o en prestación de servicios y, por último, creación de empresas de base tecnológica o spin-off.

 

La nueva Estrategia de Investigación e Innovación en Salud de Andalucía, aprobada recientemente por el Consejo de Gobierno, y que da continuidad a la desarrollada durante el periodo 2006-2013, mantiene el esfuerzo de la Administración autonómica en esta materia y sigue reforzando la importancia de la transferencia de los resultados de investigación para la mejora de la salud de la ciudadanía.

 

En este sentido, incluye como uno de los instrumentos de desarrollo de la I+i en salud en Andalucía la protección y la transferencia de tecnología.

 

Fuente: Junta de Andalucía