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David Acosta Riego es gerente de Innn , una agencia de comunicación digital que nace de la unión de dos firmas jóvenes y que inicia su proceso de internacionalización en Perú.

 

 

David Acosta llegó al mundo empresarial para hacer lo que realmente quería hacer. Estar al frente de la agencia de comunicación digital Innn le permite, a él y a sus socios, elegir los proyectos que más le interesan. Ahora mira a Suramérica para crecer, aunque tiene claro que Sevilla es y será siempre el punto de referencia. Y es que, defiende, en Andalucía hay una generación de talentos que viene pegando fuerte.

 

-¿Qué es Innn?

-Innn nace de la fusión de dos empresas jóvenes hace un año. Mouzone, formada por un colectivo de desarrolladores, técnicos audiovisuales y diseñadores, y Superagencia 86, una boutique digital. El motivo fue circunstancial porque éramos proveedores y clientes mutuos. En Superagencia queríamos crecer en posicionamiento como una empresa capaz de concebir, desarrollar y evaluar proyectos de mayor envergadura. No es lo mismo una campaña para una pyme o para la Administración que para una empresa puntera.

 

-¿Cómo es ahora la empresa?

-Hay 12 trabajadores fijos y un colectivo de profesionales con los que colaboramos. Los colaboradores están muy unidos al proyecto, por lo que tenemos desarrollados los capilares para llegar a la calle, a los creadores. Muchas empresas tienen que comprarlo a golpe de talonario.

 

-¿Qué ramas toca Innn?

-Somos una agencia de comunicación digital y no hablo de publicidad porque suena a concepto decimonónico. Hoy día se habla de contenido y no es patrimonio de una sola disciplina. Hay de todo: periodistas, comunicadores audiovisuales, programadores… La horizontalidad es la base. La mutua transferencia es una constante en la comunicación y no sólo de la que se estudia en la facultad. Se trata de un concepto más amplio, por eso es necesaria gente especialista en tecnología. También hacemos piezas al uso, como el diseño de marca, pero en vez de plantear la tecnología como una aplicación de una idea, es una herramienta básica a la hora de concebirla.

 

-¿Piensa en llevar el negocio a otros lugares?

-Estamos en proceso. La situación no es la más indicada para un crecimiento radical pero es moderado y sostenible, algo que desgraciadamente no pasa en el resto del sector. No hemos dejado de crecer desde que se creó Superagencia. Además, no queremos perder lo local porque estamos arraigados a la tierra, pero sumamos el talento que hay en otros sitios con proyectos desarrollados en otras zonas.

 

-¿Dónde se desarrollan?

-Estamos haciendo cosas en Madrid. Cuando cambiamos de escenario es con la confianza de que estamos aportando algo nuevo. Ahora somos capaces de decir cosas importantes en el resto de España, Europa y el mundo. No hay una segunda oportunidad para una primera impresión. Siempre que llegamos a un sitio es porque estamos preparados. Y ya lo estamos para ser la agencia digital de referencia en el sur de Europa. Estamos trabajando con empresas de todo tipo. Compañías de renombre nos están abriendo sus puertas.

 

-¿Y fuera de España?

-Estamos en la fase inicial de la internacionalización en Suramérica. Queremos abrir en Perú. No es sólo una oportunidad económica, sino también para el aprendizaje y el crecimiento personal. El proyecto no se consolidará hasta dentro de dos o tres años, pero no vamos a hipotecar nuestro crecimiento aquí para ganar cuota fuera.

 

-¿Por qué ese país y no otro?

-Primero el idioma, fundamental al plantear tus proyectos. Lo segundo que buscábamos es que fuese un país emergente y Perú lo es. Allí no hay tradición con arraigo en el sector como en otras economías de la zona como Brasil o Argentina. Por último, se trata de un lugar donde ya teníamos posibles proyectos y no empezábamos desde cero. No venimos de grandes estirpes de empresarios, todo lo hemos logrado por nosotros mismos, gracias al trabajo, al talento y a la honradez. Por eso no necesitamos padrinos en otros lugares.

 

-¿Hay mucha competencia?

-Empresas de nuestro perfil no existen aquí, estamos muy especializados. Hay proyectos concretos, como de eventos, donde sí competimos. Llevamos a cabo proyectos desde lo más clásico hasta lo más tecnificado. En Sevilla y en Andalucía hay agencias con mucho talento y estamos orgullosos de formar parte de una generación que será responsable de algunas de las mejoras que puede tener el sector y aprender de la experiencia de las empresas con trayectoria. Hay una generación de talento que se abre paso y si creemos en ello y también lo hacen las administraciones, Andalucía se convertirá en una mina de proyectos internacionales.

 

-¿Qué peso tiene lo público en su negocio?

-Hemos sabido diversificar entre lo público y lo privado. Hacemos proyectos muy tecnológicos, como de cloud computing, así como desarrollos como community manager o diseño gráfico. Hay una cartera de servicios diversificada y nuestros clientes también lo son. No te diré que no hemos tenido problemas de impagos, pero no ha afectado al funcionamiento de la compañía. No tenemos dependencia de lo público pero eso no significa que no hagamos cosas, pero no llega a ser más de un 30% de nuestra cuenta de resultados.

 

-¿Por qué Innn es social?

-Jugamos con la polisemia del concepto. Intentamos encarar proyectos teniendo en cuenta qué es lo que quiere la gente de hoy día, relacionarse entre sí y potenciar el sentimiento de pertenencia. Si en vez de recibir un impacto publicitario eso se convierte en una experiencia social somos más eficaces para el cliente y estamos haciendo un mundo mejor a la hora de no imponer un mensaje. Nuestra empresa además tiene una filosofía que puede parecer particular pero que no lo es. Partimos de la base de que un equipo implicado es más productivo y feliz. El 80% de la plantilla tiene participación en la empresa y a su vez es escuchada en los órganos directivos. Hay jerarquías, pero la flexibilidad no está reñida con el rigor.

 

-¿Dará entrada a más socios?

-Ya ha habido grupos grandes interesados y estamos abiertos a cualquier decisión que suponga que la plantilla esté mejor y que entren buenos proyectos. Somos emprendedores, pero valoramos más nuestro trabajo que nuestra condición de empresarios. Si nos ofrecen algo interesante, tiraremos para adelante. En cualquier caso, creemos que ahora el control interno es lo mejor.

Fuente: El Correo de Andalucía S.L.