Facebooktwittermail

 

Poner en marcha una red de centrales eléctricas de pequeño tamaño que sustituya a las centrales tradicionales es la meta de los partidarios de la energía renovable. No obstante, existen dudas sobre si una red descentralizada de este tipo sería capaz de abastecer la energía que precisa un país y proporcionar un suministro estable de tamaña magnitud. Un equipo de investigadores europeos acaba de dar un paso de gigante para alcanzar esta meta a través del proyecto financiado con fondos europeos «Combined Power Plant 2» (Kombikraftwerk2).

 

El prototipo virtual de la central termoeléctrica diseñada por el proyecto ha demostrado la viabilidad técnica de que cada productor vierta a la red su producción sin perjuicio para la estabilidad del sistema. El proyecto presentará su sistema prototipo del 8 al 12 de abril de este año en la Feria Comercial de Hanover (Alemania).

«Cada fuente de energía, sea esta eólica, solar o de biogás, posee puntos fuertes y débiles», afirmó el Dr. Kurt Rohrig, vicedirector del Instituto Fraunhofer de Tecnología de Sistemas Energéticos y Energía Eólica (IWES), uno de los principales socios del proyecto. «Si ingeniamos formas de encajar las distintas características de las energías regenerativas es posible garantizar el suministro eléctrico.»

 

Los ensayos realizados con el prototipo virtual desde enero de 2011 han devuelto resultados positivos. El equipo del proyecto logró conectar mediante Internet veinticinco centrales con una producción eléctrica nominal de 120 megavatios y, a modo de almacenamiento simulado, una central reversible y una flota de vehículos eléctricos. Una base central de control garantiza la amortiguación de las desventajas inherentes a las energías renovables al tener en cuenta que no siempre luce el Sol ni el viento sopla de forma constante.

 

Cuando muchos productores a pequeña escala colaboran es posible equilibrar las fluctuaciones regionales entre el viento y el Sol mediante la red eléctrica o instalaciones de biogás controlables. Además, la electricidad excedente puede almacenarse o convertirse en energía térmica.

 

El proyecto ha mostrado que, muy al contrario de lo que se piensa, las energía renovables están muy lejos de socavar la integridad de la red. De hecho, algunos días al año, la electricidad generada por medios solares, eólicos, hídricos, de biomasa y geotérmicos suma más de la mitad de la precisada.

 

«La naturaleza descentralizada y los progresos innovadores en el campo de las energías renovables ya pueden contribuir a la estabilización del sistema de suministro eléctrico moderno», explicó Kaspar Knorr, coordinador del proyecto Combined Power Plant 2 en IWES. «Gracias al proyecto Combined Power Plant 2, hemos demostrado la enorme capacidad de las energías renovables en este sentido y su contribución a la garantía de un suministro eléctrico estable.»

 

Además de proporcionar el principal medio de generación eléctrica, las fuentes de energía renovables también deberán contribuir gradualmente más a otros servicios auxiliares como la estabilización de la frecuencia y el voltaje, la capacidad para arrancar en negro (recuperarse de un apagado total o parcial sin contar con el resto de la red eléctrica) y el almacenamiento de inercia. De estos servicios se encarga en la actualidad un pequeño grupo de productores principales, normalmente desde centrales eléctricas tradicionales que permiten cumplir con estos requisitos.

 

De cara al futuro, y de acuerdo con el modelo propuesto por Combined Power Plant 2, la red de energía renovable deberá además de responsabilizarse de estos servicios auxiliares.

 

Fuente: Cordis