Facebooktwittermail

 

Las estructuras prefabricadas en el ámbito de la construcción presentan una serie de ventajas frente a otras técnicas más tradicionales, sobre todo en cuanto a ahorro de tiempo y dinero. No obstante, la vulnerabilidad de las juntas y las conexiones entre cada elemento prefabricado supone un riesgo potencial que se hace aún más patente en zonas de gran actividad sísmica.

 

El proyecto financiado con fondos europeos SAFECAST («Performance of innovative mechanical connections in precast buildings structures under seismic conditions») se propuso crear directrices y procedimientos nuevos aplicables al diseño de juntas y conexiones de estructuras prefabricadas, que resulten resistentes a las fuerzas que se liberan durante un terremoto.

 

Las estructuras de construcción prefabricadas se producen mediante el vertido de cemento en un molde reutilizable y su posterior curado en un entorno controlado. Una vez listas se transportan hasta la obra y se instalan en su posición definitiva. Este proceso resulta más rápido y menos caro que el más común de fraguar el cemento in situ.

 

El proyecto, dirigido por Assobeton (Associazione Nationale Industrie Manufatti Cementizi, Italia), adopta un método unificado e innovador que tiene en cuenta todos los requisitos de rendimiento básicos, a saber, durabilidad, límites de deformabilidad y disipación de energía, etc.

 

El resto de socios del proyecto procede de Italia, Grecia, Alemania, Portugal, Eslovenia, España y Turquía, países en los que el cemento es el principal material de construcción y donde se ha de tener muy en cuenta la actividad sísmica a la hora crear estructuras.

 

Uno de los resultados más relevantes del proyecto fue la publicación del documento «Design Guidelines for Connections of Precast Structures under Seismic Actions» («Directrices de diseño para conexiones de estructuras prefabricadas en zonas sísmicas»). Este documento clave recoge una amplia gama de técnicas de unión mecánica que han sido estudiadas con exhaustividad tanto por medios empíricos como matemáticos.

 

Las directrices van dirigidas a arquitectos que emplean estructuras prefabricadas en sus construcciones, y principalmente en casos en los no existan normas específicas o disposiciones obligatorias al respecto.

 

La combinación de los conocimientos nuevos adquiridos durante el proyecto y la información más innovadora recabada ya existente permitió a SAFECAST crear un conjunto amplio de directrices que abarcan prácticamente todos los tipos de conexiones.

 

Como excepción notable cabe señalar los revestimientos. En el ámbito de la construcción, esta práctica se define como la superposición de un material o componente sobre otro para formar un sello resistente a los elementos. Los socios del proyecto señalan el interés de este tema de cara a realizar nuevas investigaciones.

 

En conjunto, los resultados obtenidos mejorarán la competitividad de las técnicas de prefabricado en el sector de la construcción. Para éste, las nuevas directrices suponen un medio de lograr mejoras sustanciales en la calidad de las construcciones nuevas y un mayor rendimiento en términos de fiabilidad y seguridad en caso de sismo.

 

Fuente: Cordis