La Comisión Europea adoptó ayer una comunicación en la que aborda la segunda revisión de la normativa sobre los nanomateriales y en la que incluye sus planes para mejorar la legislación de la UE en materia de seguridad de dichos materiales. Dicha Comunicación pone de relieve la gran diversidad de los nanomateriales existentes, que van de los de uso cotidiano que llevan décadas siendo utilizados sin problemas a materiales industriales extremadamente sofisticados o a las terapias oncológicas. Cada vez hay más información sobre la peligrosidad de los nanomateriales si bien es difícil hacer generalizaciones y habría que evaluar el riesgo en cada caso.

 

Según la comunicación, a la luz de los conocimientos actuales y de los dictámenes de los comités consultivos y científicos de la UE y de los evaluadores independientes de riesgos, los nanomateriales se asemejan a las sustancias y a los productos químicos más normales en el sentido de que algunos pueden ser tóxicos y otros no. Los eventuales riesgos no tienen que ver sino con nanomateriales y usos muy concretos.

 

Por lo tanto, es necesario determinar caso por caso y recabando toda la información necesaria, qué riesgo presentan. Para ello, hay que hacer uso de los métodos actualmente disponibles en materia de determinación del riesgo aunque queden todavía por pulir algunos aspectos de dichos métodos. En este sentido, la Comisión está elaborando y validando métodos de detección, medición y seguimiento de los nanomateriales que se atengan estrictamente a tal definición. Por otro lado, con el fin de optimizar la información disponible sobre los nanomateriales, la Comisión tiene previsto crear una plataforma web en la que se referenciarán todas las fuentes de información pertinentes, incluidos, si existen, los registros nacionales o sectoriales. Al mismo tiempo, llevará a cabo una evaluación de impacto con el fin de establecer el modo más adecuado de mejorar la transparencia y de supervisar el cumplimiento de la normativa y, para ello, realizará también un análisis en profundidad de las necesidades en materia de recogida de datos. Dicho análisis incluirá también los nanomateriales que actualmente no están incluidos en los sistemas vigentes de notificación, registro o autorización.

 

Fuente: Delegación de la Junta de Andalucía en Bruselas