Facebooktwittermail

 

 

Un equipo de científicos ha desarrollado un nuevo método para detectar sustancias químicas en el interior de un recipiente a distancias de hasta cien metros. Este sistema permitirá evaluar sustancias posiblemente explosivas a distancia, reforzando así la seguridad. El trabajo fue financiado en parte por el proyecto OPTIX («Tecnologías ópticas para la identificación de explosivos»), dotado con 2,49 millones de euros en virtud del tema de «Seguridad» del Séptimo Programa Marco (7PM) de la Unión Europea.

 

Integrados en el consorcio de OPTIX, investigadores de la Universidad Tecnológica de Viena (TU Viena, Austria) afirmaron que la luz láser de esta técnica nueva es dispersada de formas muy concretas por distintos tipos de sustancias. La luz sirve para que los investigadores puedan evaluar el contenido de un contenedor cerrado y opaco.

 

«El método utilizado es la espectroscopía de Raman», explicó el profesor Bernhard Lendl de la TU Viena. El equipo irradió la muestra con un haz láser. Cuando las moléculas de la muestra dispersan la luz, su energía cambia. Los fotones, por ejemplo, son capaces de transferir energía a las moléculas al excitar la vibración de las mismas. La longitud de onda cambia, al igual que su color. Los científicos evaluaron el espectro de color de la luz dispersada para averiguar qué moléculas habían producido la dispersión.

 

«Hasta ahora, en este tipo de espectroscopía de Raman, la muestra debía situarse muy cerca del láser y del detector de luz», explicó el Dr. Bernard Zachhuber de la TU Viena. Ahora es posible medir a distancias largas gracias a esta tecnología de elevado grado de sofisticación. «De los cientos de millones de fotones emitidos sólo unos pocos de la muestra inician el proceso de difusión Raman», explicó el Dr. Zachhuber.

Según el equipo, estas partículas dispersadas de luz lo hacen de forma uniforme en todas direcciones. Sólo una pequeña parte regresa al detector de luz. A partir de esta señal débil se extrae la mayor cantidad de información posible. Esto puede lograrse mediante un telescopio de alta eficiencia y detectores de luz extremadamente sensibles, apuntaron.

 

Los investigadores evaluaron explosivos como el trinitrotolueno (TNT), nitrato de amonio-fuelóleo (NAFO) o ciclotrimetilentrinitramina (RDX) en distintas condiciones y obtuvieron resultados muy positivos. «Se pudo detectar las sustancias con fiabilidad incluso a una distancia de más de 100 metros», afirmó Engelene Chrysostom de la TU Viena.

 

El equipo afirmó que la espectroscopía de Raman funciona a distancias largas incluso si la sustancia está en un contenedor opaco. El haz de láser se dispersa al entrar en contacto con la pared del contenedor, pero una fracción del mismo penetra en la caja. Según los investigadores, esta fracción aún posee la capacidad de iniciar procesos de difusión Raman. «La dificultad radica en distinguir la señal de luz del contenedor de la de la muestra», concedió el profesor Lendl.

 

La solución se encuentra en la aplicación de un ardid geométrico simple. El haz de láser incide en el contenedor en un punto concreto y la señal de luz emitida por el mismo procede de una región diminuta. El equipo afirmó que este método innovador podría integrarse con resultados positivos en los procedimientos de seguridad aeroportuarios, pero también ser de utilidad en otros ámbitos donde se precise investigar este tipo de sustancias a fondo y con seguridad.

 

El consorcio de OPTIX está encabezado por Indra Sistemas (España) y cuenta con expertos de Alemania, España, Lituania, Países Bajos, Austria y Suecia.

 

Para más información: http://www.tuwien.ac.at/en/tuwien_home/

 

Fuente: CORDIS