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Muchos son ya los que utilizan la computación en la nube, incluso sin ser conscientes de ello. El correo electrónico web y los sitios sociales como Facebook y Spotify utilizan esta tecnología para almacenar datos como imágenes, vídeos y textos. Cabe no obstante preguntarse qué es exactamente la nube, pues hasta los que la han oído mencionar no siempre están seguros de lo que implica.

 

La computación en la nube consiste en el intercambio de recursos de computación en lugar de disponer de servidores locales o dispositivos personales para ejecutar las aplicaciones. En este tipo de computación, la palabra «nube» se utiliza como una metáfora de Internet, por lo que en realidad se refiere a «un tipo de computación basada en Internet» donde se ofrecen distintos servicios en forma de servidores, almacenamiento y aplicaciones a un conjunto de ordenadores y dispositivos a través de Internet. Los archivos se almacenan en centros de datos de gran tamaño que contienen cientos de servidores y sistemas de almacenamiento compatibles con casi cualquier programa informático. Cuando se procede a acceder a la información se establece una conexión con la «nube» desde el ordenador, el teléfono inteligente o la tableta.

 

Las ventajas de este sistema son múltiples: los usuarios no tienen por qué adquirir ni mantener servidores ni sistemas de almacenamiento de datos de gran coste y a las grandes empresas les permite ahorrar gastos al reducir la necesidad de contar con personal informático en plantilla y ahorrarse también el espacio necesario para alojar dichos equipos.

 

La Agenda Digital de la Unión Europea es la estrategia europea diseñada para que las tecnologías digitales, como Internet, contribuyan a alcanzar un crecimiento económico sostenible. La reducción del coste y la complejidad que conlleva el desarrollo de aplicaciones móviles mediante tecnologías relativas a la nube es uno de los objetivos de la Comisión Europea. El proyecto de 4,45 millones de euros MobiCloud, cofinanciado mediante el Programa Marco para la Innovación y la Competitividad (PIC) perteneciente al Programa de Apoyo a la Política en materia de Tecnologías de la Información y la Comunicación (PAP-TIC), se propuso esto mismo.

 

El objetivo del proyecto es fomentar la creación de nuevos servicios móviles en la nube y facilitar la formación de un ecosistema europeo de desarrolladores de aplicaciones móviles en la nube. MobiCloud permitirá que las empresas más pequeñas, y no sólo los proveedores globales de herramientas para la planificación de recursos empresariales, puedan desarrollar y comercializar extensiones móviles de sus aplicaciones empresariales ya existentes. La Comisión Europea por tanto busca habilitar y facilitar una adopción más rápida de la computación en la nube en todos los sectores económicos. Con ello se pretende crear un efecto en cadena que, en combinación con las nuevas prácticas empresariales digitales, reduzca los costes de las TIC y aumente la productividad, el crecimiento y el empleo.

 

MobiCloud se erigirá en un mercado tecnológico en línea en el que usuarios, desarrolladores de aplicaciones móviles, proveedores de aplicaciones, integradores de sistemas y proveedores de servicios en la nube colaborarán para crear soluciones completas con un elevado rédito de la inversión. Esta plataforma colaborativa desarrollará, pondrá en marcha y gestionará aplicaciones en la nube para necesidades empresariales fundamentales como el transporte público, los servicios a domicilio o la construcción. Las demostraciones iniciales se enfocan a industrias en las que las aplicaciones móviles colaborativas permitan generar organizaciones más eficientes y respetuosas con el medio ambiente. Dichas demostraciones cuentan con una pantalla compuesta (aplicación móvil híbrida) que agrega datos procedentes de distintos sistemas informáticos corporativos. En función del contexto (ubicación, cometido, conjunto de capacidades, colegas disponibles, etc.), la aplicación mostrará distintos servicios que responden en tiempo real a los cambios (solicitudes de servicios, informes de fallos, alertas, etc.).

 

Bien es cierto que, a pesar de la amplia presencia que ya tiene, la computación en la nube aún está dando sus primeros pasos. Tal y como explicaron desde la consultora Gartner: «Son muchos factores los que modifican la forma de construir las aplicaciones y el valor que aportan a la empresa, por ejemplo los progresos en las tecnologías de la nube, móviles, de la información y sociales. Para lograr que las empresas mantengan su competitividad, los directores de desarrollo de aplicaciones deben adoptar continuamente tecnologías y disciplinas nuevas.» Europa sigue ese camino gracias al proyecto MobiCloud.

 

Fuente: CORDIS