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El 11 de septiembre de 2013 dos de los telescopios del Proyecto MIDAS, desarrollado por la Universidad de Huelva y el Instituto de Astrofísica de Andalucía, detectaban la colisión de una roca de unos 400 kilogramos contra la superficie de la Luna. Este es el mayor impacto que se ha observado hasta la fecha en la Luna, y fue registrado por el Profesor José María Madiedo (UHU). La noticia, publicada en febrero de este año, dio la vuelta al mundo y la NASA contactó con los investigadores anunciándoles que la sonda LRO, que se encuentra en órbita alrededor de la Luna, sería utilizada para localizar el cráter producido por esta colisión.

 

Casi un año después de que tuviera lugar la colisión, la NASA ha hecho públicas las imágenes del cráter que se produjo durante este impacto. Para ello han comparado fotografías tomadas por la sonda LRO antes y después de que la roca, que procedía de un cometa o de un asteroide, chocase a unos 61.000 km por hora contra la superficie lunar. Estas imágenes han revelado que este cráter tiene un diámetro de 34 metros, y que los escombros que salieron despedidos durante el choque fueron lanzados a más de 500 metros en todas direcciones.

 

El estudio de las características de este nuevo cráter permitirá ahora a los investigadores analizar la validez de los modelos utilizados para predecir la frecuencia con la que estas rocas pueden impactar contra nuestro planeta. De hecho, el equipo liderado por el Prof. Madiedo ya indicó a raíz de este gran impacto contra la Luna que la probabilidad un impacto contra la Tierra era unas 10 veces superior a lo que pensaba la mayoría de la comunidad científica. Estudios posteriores realizados por otros investigadores respaldan esta afirmación.

 

Fuente: Universidad de Huelva