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Charles F. Bolden, Administrador de la agencia espacial estadounidense, ensalza “el papel que España ha desempeñado en la misión Mars Science Laboratory (MSL)”
La antena de comunicaciones y el instrumento REMS, aportaciones españolas a la misión

 

El Administrador de la National Aeronautics and Space Administration (NASA), Charles F. Bolden, ha destacado hoy, durante la jornada ‘Mars Science Laboratory (MSL), Tecnología Española en Marte’, la importante aportación que ha realizado España tanto en el diseño y desarrollo de la antena de comunicaciones de alta ganacia o High Gain Antenna (HGA), como en el instrumento REMS. Ambos elementos forman parte del vehículo todoterreno Curiosity, el robot explorador planetario con mayores prestaciones de la NASA que, durante un año marciano, equivalente a unos dos años terrestres, analizará el suelo y la atmósfera del planeta rojo.

Esta jornada, celebrada en la sede del Centro para el desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), ha reunido hoy a más de un centenar de expertos procedentes del ámbito científico y empresarial español vinculados con el sector espacial. La visita de Bolden a España tiene por objetivo destacar “el papel integrado que España ha jugado en la misión MSL”.

Durante la clausura, el Secretario General de Ciencia, Tecnología e Innovación y presidente del CDTI, Román Arjona, ha felicitado a todas las entidades españolas que han participado en el proyecto y resaltado el alto nivel alcanzado por España en el ámbito espacial, lo que permitirá abordar proyectos de esta complejidad técnica en el futuro.

Misión en Marte

Por lo que respecta a la misión MSL (en la que también participan Rusia, Canadá, Francia y Alemania), España y Estados Unidos mantienen, desde 2006, una estrecha colaboración que fructificó el año pasado con el acuerdo de cooperación entre NASA, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y el CDTI.

Es la primera vez que tecnología española aterriza en otro planeta, lo que pone de manifiesto las extraordinarias capacidades tecnológicas que tiene el sector espacial español. Concretamente, la antena de comunicaciones de alta ganancia, desarrollada por EADS CASA Espacio en colaboración con Sener, permitirá establecer las comunicaciones directamente desde la superficie de Marte hasta la Tierra.

En cuanto al instrumento Rover Environmental Monitoring Station (REMS), suministrado por Crisa, medirá por medio de unos sensores el viento, la presión, humedad y temperatura de la atmósofera, así como los niveles de radiación ultravioleta y la temperatura del suelo marciano.

La contribución española a esta misión asciende a 23,5 millones de euros, de los que el CDTI ha aportado 14,8 millones, el Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) 6,8 millones y el Plan Nacional de I+D+i 1,9 millones.

Colaboración entre España y la NASA

La colaboración entre España y la NASA comenzó a principios de los años 60 en el marco del programa Mercurio. En 1961, con el objetivo de ampliar la red de comunicaciones de la NASA, se construyó la estación de telecomunicaciones de Maspalomas, en Gran Canaria. Tres años después, España albergó otra estación en Robledo de Chavela que ha desempeñado una importante función en todos los programas de exploración planetaria llevados a cabo por la agencia espacial estadounidense y, muy especialmente, en la misión lanzada en 1969 en la que por primera vez el hombre llegó a la Luna.

A estas instalaciones se han sumado otras en Fresnedillas y Cebreros, además de los diversos acuerdos de colaboración que se han firmado para el establecimiento de bases de aterrizaje en suelo español.

 

Fuente: Ministerio de Economía y Competitividad