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El Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera participa en este trabajo que cuenta con 29 socios procedentes de 11 países miembros

 

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, a través del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa), trabaja en la promoción de técnicas sostenibles para el cultivo de leguminosas, así como el fomento de su consumo en el marco de un proyecto europeo denominado ‘Legato’ (Leguminosas para la Agricultura del Mañana: Legumes for the Agriculture of Tomorrow).

 

La presidenta del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía, Carmen Ortiz, ha destacado la importancia de este tipo de trabajos y la valía del equipo que lo lleva a cabo desde el centro Ifapa Alameda del Obispo, de Córdoba. Estos investigadores cuentan con una gran experiencia en proyectos de investigación centrados en leguminosas, especialmente en estudios sobre el cultivo de habas y garbanzos.

 

‘Legato’ es un proyecto financiado por la Unión Europea bajo el VII Programa Marco, que arranca su actividad en 2014 y que cuenta con tres años de duración.

 

En él participan 29 socios, entre entidades de investigación y pequeñas y medianas empresas. Los colaboradores de esta iniciativa proceden de once países, en concreto, España, Francia, Reino Unido, República Checa, Italia, Alemania, Serbia, Portugal, Polonia, Austria y Suecia.

 

Su objetivo general es promover el cultivo de leguminosas grano, como guisantes y habas, identificando los temas claves que actualmente limitan su producción y buscando posibles soluciones mediante prácticas de cultivo sostenible o el desarrollo de nuevas variedades resistentes a determinadas plagas, que incluyan características de calidad para el consumo humano.

 

Áreas de trabajo


La labor que desarrolla el Ifapa se centra en dos áreas diferenciadas. Por un lado, los investigadores andaluces identifican los genes de la autofertilidad en habas, un carácter de gran relevancia debido a la actual alteración de los hábitats, las consecuencias del cambio climático y la disminución de insectos polinizadores por el empleo de pesticidas químicos. También en relación al cultivo del haba desarrollan marcadores moleculares para seleccionar semillas libres de vicina y convicina, a fin de mejorar la calidad alimenticia y digestibilidad de las mismas, un factor muy importante para el éxito de esta legumbre entre los consumidores.

 

La segunda área en la que trabaja el personal del centro Alameda del Obispo es en la identificación de nuevas fuentes de resistencia a plagas (pulgones y gorgojos, entre otros) y enfermedades (chocolate, jopo o Asochyta) y en la tipificación de los genes responsables de su control para el empleo en programas de mejora de variedades. El Ifapa dispone para ello de invernaderos, cámaras de cultivo y terrenos experimentales donde se realizan los ensayos previstos.

 

El Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera lleva más de 30 años trabajando en la experimentación e investigación de las variedades de garbanzo y habas más cultivadas en Andalucía. Entre sus logros se encuentra la obtención del primer mapa genético de la haba y la secuenciación del genoma del garbanzo, trabajos cuyos resultados permiten disponer por primera vez de una herramienta fundamental para mejorar y obtener nuevas variedades de este tipo de leguminosas con mayor calidad, rendimiento, resistencia a enfermedades o adaptada a los nuevos gustos del consumidor.

 

Fuente: Junta de Andalucía