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La nueva Orden de Incentivos, centrada en las pymes y el empleo, consolida el mayor sistema autonómico de apoyo al desarrollo empresarial en España

La Junta de Andalucía destinará 250 millones de euros adicionales para apoyar los proyectos de innovación y desarrollo de las empresas andaluzas hasta 2013. El titular de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, ha presentado ante el Consejo de Gobierno la nueva convocatoria de ayudas que recoge esta financiación y que se publicará la próxima semana en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).

 

Ávila ha destacado que Andalucía cuenta con el “más amplio apoyo al desarrollo empresarial” existente en España y ha recordado que el Gobierno autonómico aporta el 50% de los recursos habilitados para respaldar a los empresarios y emprendedores de la comunidad.

 

La Orden de Incentivos a la Innovación y el Desarrollo Empresarial 2012-2013 ha sido acordada con los agentes económicos y sociales en el Marco del VII Acuerdo de Concertación Social de Andalucía y sustituye a la inicialmente diseñada para el periodo 2008-2013, que en sus tres primeros años superó las previsiones y agotó su presupuesto de 372,18 millones de euros.

 

Junto con el programa de fondos reembolsables, puesto en marcha en 2010 y dotado con más de 1.000 millones de euros, esta línea de ayudas conforma actualmente el mayor sistema de apoyo público al desarrollo empresarial entre las comunidades autónomas españolas.

 

La nueva convocatoria, gestionada por la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), da continuidad a la mayor parte de los contenidos de las anteriores órdenes de 2005, 2007 y 2008, si bien incorpora elementos de flexibilidad para su adaptación al contexto económico actual y establece objetivos prioritarios el apoyo a las pymes y la creación y el mantenimiento del empleo.

 

De este modo, y dentro de las líneas de apoyo a la creación y modernización de empresas, se crea una nueva categoría de proyecto incentivable, denominada de ‘desarrollo empresarial’ y diseñada para aquellas iniciativas de mayor impacto en la creación de empleo y en el fortalecimiento de la actividad económica de los territorios donde se desarrollan. Los proyectos empresariales encuadrados en esta categoría recibirán apoyo con análoga intensidad en cualquier zona de Andalucía.

 

Junto con las líneas de creación y modernización, la convocatoria incluye también otras dos dirigidas al fomento de la I+D+i y la cooperación empresarial. Dentro de estas últimas se reajustan los conceptos para incluir aquellos proyectos innovadores en productos, procesos y servicios, pero no necesariamente asociados a cambios tecnológicos, como hasta ahora. De este modo, las denominadas ‘empresas de base innovadora’ recibirán el mismo trato que las de base tecnológica.

En cuanto a la línea para el fomento de la cooperación empresarial para mejorar la competitividad, la Orden 2012-2013 introduce nuevas categorías de proyectos incentivables para fases previas de colaboración y para la adquisición e implantación conjunta de tecnologías de la información y la comunicación.

 

Sectores

De igual modo, Ávila ha señalado que la convocatoria amplía al máximo permitido por la Unión Europea el número de los sectores económicos que son objeto de apoyo, para abarcar todas las ramas de actividad salvo aquellas excluidas por la normativa comunitaria (como la agraria, la construcción naval o el transporte).

 

Los tipos de incentivos se simplifican para centrarse en cuatro modalidades: reembolsables, directos en forma de subvenciones, préstamos participativos y bonificaciones del tipo de interés de créditos solicitados por las empresas.

 

Otra novedad de la convocatoria es, según Ávila, la ampliación de las características que pueden contribuir a incrementar las ayudas a los proyectos. De este modo, se incorpora financiación adicional para aquellas iniciativas empresariales que asuman trabajadores procedentes de empresas en situación de crisis; acrediten acciones en materia de responsabilidad social corporativa; presenten planes de igualdad entre hombres y mujeres, e incorporen compra pública innovadora.

La nueva regulación se completa, finalmente, con la obligatoriedad de la tramitación electrónica en todo el proceso de solicitud y concesión. De este modo, se elimina totalmente cualquier procedimiento que suponga uso de papel o que requiera la presencia física de las personas solicitantes. Asimismo, según el consejero de Economía, se garantizan la simplificación de procedimientos y la reducción de plazos y cargas administrativas que ya se introdujeron en la convocatoria de 2008.

 

Andalucía es actualmente la comunidad autónoma que más instrumentos de apoyo pone a disposición de los empresarios y que con mayor intensidad financia sus proyectos de innovación y desarrollo. La Administración autonómica aporta más de la mitad de todos los recursos públicos que reciben las empresas andaluzas, mientras que en comunidades como Madrid, Cataluña o País Vasco esta contribución no llega al 30%.

 

Previsiones superadas

La anterior convocatoria de incentivos a la innovación y el desarrollo empresarial, inicialmente aprobada con el mismo horizonte temporal de 2013, agotó en los tres primeros años su presupuesto de 372,18 millones de euros. Esta financiación respaldó 6.315 proyectos empresariales, con una inversión privada de más de 1.982 millones que ha permitido crear 7.794 nuevos empleos y el mantenimiento de otros 351.453.

 

El 41% de los incentivos se destinó a proyectos de creación de empresas, el 39% a modernización, el 12% a I+D+i y el resto a otras categorías. No obstante, independientemente de la línea en la que se encuadraron, más de la mitad de las iniciativas apoyadas (52,35%) incorporaron elementos innovadores. Estos proyectos concentraron el 65,58% de la financiación aprobada.

 

Por sectores económicos, el industrial fue el que aglutinó un mayor número de proyectos, con el 76% del total. El 24% restante se destinó fundamentalmente a iniciativas empresariales del sector servicios.

 

Junto los incentivos a la innovación y el desarrollo empresarial, la Administración autonómica ha habilitado a partir de 2010 un total de 13 fondos reembolsables para que las actuales dificultades financieras no impidan el desarrollo de proyectos empresariales viables. Estos instrumentos suman una dotación que supera los 1.000 millones de euros.

 

Finalmente, el Gobierno andaluz ratificó en octubre de 2011 su aportación de 30 millones de euros al programa Feder-Innterconecta. Esta iniciativa, cofinanciada por la Unión Europea, pondrá a disposición del empresariado andaluz 100 millones de euros para proyectos carácter estratégico y gran dimensión. Andalucía es la primera comunidad autónoma donde se activó este fondo, centrado en áreas con proyección internacional, interés estratégico y capacidad para generar empleo cualificado, como la energía, el medio ambiente, la biotecnología, la sociedad de la información y los sectores aeroespacial, metalmecánico y agroindustrial.

 

Fuente: Junta de Andalucía