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El hallazgo, alcanzado por profesionales de Cabimer, ha permitido establecer un protocolo pionero para la diferenciación celular embrionaria a fotorreceptores.

 

 

Un grupo de investigación del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa, Cabimer, ha desarrollado una técnica altamente eficaz para la diferenciación de células madre embrionarias a fotorreceptores, que cuentan con carácter fotosensible, lo que permite la visión. En concreto, han logrado obtener un tipo específico de ellas –llamadas bastones- que son las que proporcionan la información del brillo y aportan visión a bajos niveles de iluminación, entre otras características.

 

El grupo de científicos, liderado por el director de este centro sevillano, Shomi Bhattacharya, ha desarrollado estos trabajos ante la necesidad de obtener tipos específicos de células de la retina puesto que, hasta entonces, y aunque las células madre embrionarias son una fuente ilimitada de células de la retina, las técnicas de diferenciación utilizadas no alcanzaban un grado alto de especificidad y no lograban llegar más allá de este linaje general.

 

En este sentido, han llevado a cabo un pionero sistema para alcanzar una población celular más específica dentro del conjunto de la retina, en concreto, fotorreceptores de tipo bastón. El protocolo, que en palabras de los expertos “es el más eficiente para la diferenciación de cualquier tipo de célula madre embrionaria a fotorreceptores”, se basa en un entorno de hipoxia, es decir, en unas condiciones ambientales diferentes a las normales que, en este caso en concreto, se centran en una reducción destacada de los niveles de oxígeno. Con este método, se ha logrado diferenciar un gran número de células (el 53% con un margen de error de 1,5%) superior al que se suele obtener, ya que proceden de diferentes poblaciones, que han sido trasplantas en el espacio subretinal de ratones de tipo silvestre.

 

Gracias a esta investigación, que ha sido publicada en la revista científica de impacto internacional Stem Cell, se ha podido ver, por primera vez, el proceso de formación de fotorreceptores a raíz de células madre embrionarias de ratón en condiciones de hipoxia, un hecho que hasta ahora no se había producido.

 

Además, los investigadores inciden en la eficiencia del proceso de diferenciación ya que facilita la pérdida de pluripotencialidad de la célula trasplantada, reduciendo así las posibilidades de generación de tumor. A esta conclusión han llegado tras observar que los precursores de los fotorreceptores se diferencian a una población de células doble positivas llamadas Rodopsina/Recoverina una vez han sido trasplantadas a la retina del ratón sin que genere tumor alguno.

 

Tal y como asegura el propio investigador principal, “los resultados obtenidos son cruciales para la biología del desarrollo, el modelado de la enfermedad, el desarrollo de fármacos y los estudios de trasplante de células relacionadas con la terapia celular de enfermedades de la retina”.

 

Una nueva vía para el estudio de la retinosis pigmentaria

 

Con este descubrimiento se abre una nueva vía para el estudio de las enfermedades de la retina, en concreto, de la retinosis pigmentaria, un conjunto de enfermedades oculares crónicas de origen genético y carácter degenerativo. Esta patología se caracteriza por una degeneración progresiva de la retina que, poco a poco, va perdiendo las principales células que la forman: los conos y los bastones. Produce una disminución lenta pero progresiva de la agudeza visual que en las primeras etapas afecta principalmente a la visión nocturna y al campo periférico, aunque se mantiene la visión central.

 

“Los logros que se han publicado, -asegura Bhattacharya-, son parte de los estudios preclínicos realizados en animales para su futura aplicación en pacientes con retinosis pigmentaria y otras distrofias en las que la pérdida de fotorreceptores y otras células de la retina provoca ceguera”.

 

La línea de investigación del grupo liderado por Bhattacharya se centra en estudiar las distrofias de la retina, consideradas la principal causa de la ceguera hereditaria y que, actualmente, carecen de solución terapéutica. En este sentido, su trabajo ha dado grandes hitos en este campo como, por ejemplo, el desarrollo de un modelo animal único de degeneración retiniana, no descrito anteriormente, y que ha sido publicado recientemente en la revista de impacto internacional Human Molecular Genetics. También cabe destacar el descubrimiento en 2008 del gen de mayor tamaño en el ojo humano (Gen EYS) causante de la forma más habitual de ceguera hereditaria, un hallazgo logrado en colaboración con Genética, Reproducción y Medicina Fetal del Hospital Virgen del Rocío.

 

La investigación en Salud en Andalucía

 

Este hallazgo científico se suma a tantos otros que se vienen desarrollando en los centros de investigación temáticos, centros sanitarios e institutos de investigación biomédica que existen en Andalucía, una comunidad autónoma que apuesta decididamente por la práctica científica y la generación de conocimiento en el ámbito de la I+D+i en Salud. Patologías como cáncer, diabetes, párkinson, enfermedades raras, obesidad… son objeto de estudio de los más de 10.000 profesionales sanitarios involucrados en la investigación.

 

El desarrollo de estos trabajos científicos se enmarca en una estrategia sólida de la administración andaluza por impulsar la investigación para la resolución de los problemas de salud de la ciudadanía y mejorar su calidad de vida. En este sentido, ha dotado a la comunidad científica del equipamiento y recursos necesarios para la práctica científica, así como de un marco legal garante de los principios éticos y de calidad del trabajo que se desarrolla.

 

Fuente: Junta de Andalucía