La planta está instalada sobre la cubierta de la cooperativa perteneciente a El Grupo S.C.A., en Castell de Ferro, donde cada temporada se procesan y distribuyen 47.000 toneladas de frutas y hortalizas.

La construcción, a cargo de la compañía alemana Conergy, de una planta fotovoltaica sobre la cubierta de una de las cooperativas de frutas y hortalizas más grandes de la provincia de Granada evitará la emisión a la atmósfera de 260 toneladas de CO2 al año.

 

La planta está instalada sobre la cubierta de la cooperativa perteneciente a El Grupo S.C.A., en Castell de Ferro, donde cada temporada se procesan y distribuyen 47.000 toneladas de frutas y hortalizas (tomates, pepinos, judías, pimientos y sandías).

 

La nueva planta permitirá la producción de energía limpia y hará que el proceso de tratamiento y distribución de los alimentos sea más sostenible y económica, según la compañía.

 

Como contratista principal, Conergy se ha responsabilizado del proceso de planificación y configuración, así como de la construcción de la planta y el suministro de todos los componentes.

 

Sobre una superficie de 1.700 metros cuadrados, los 222 kilovatios pico de la instalación producirán cada año en torno a 324.000 kilovatios por hora, libres de emisiones contaminantes.

 

Según la compañía, se trata de una cantidad de energía suficiente para abastecer las necesidades de 100 hogares.

 

La puesta en marcha de la planta evitará además la emisión a la atmósfera de 260 toneladas de CO2 cada año, lo que equivale a la contaminación originada por 325 camiones que realicen los 1.000 kilómetros del trayecto, de ida y vuelta, desde las instalaciones de El Grupo al mercado mayorista de Mercamadrid.

 

Por ello, Conergy asegura que la cooperativa logrará generar la energía suficiente como para compensar las emisiones que producirá con el transporte de sus productos.

 

Fuente: Besana Portalagrario