Facebooktwittermail

 

Armando Fox, uno de los más prestigiosos profesores de Informática de la Universidad de Berkeley ha participado hoy con una conferencia titulada “Cruzando el abismo educativo” en las Jornadas SISTEDES 2012 que se celebran en la UAL


Fox ha explicado a los participantes en este encuentro el desarrollo de los exitosos programas MOOC (curso masivo abierto y en línea, o Massively Open Online Course) puestos en marcha por la Universidad de Berkeley y en los que han participado, en solo tres ediciones, más de 70.000 estudiantes de 150 países de todo el mundo.

El programa, desarrollado por el área de Computer Science de esa universidad, encaja conceptos importantes sobre ingeniería de software y también sobre cómo interactuar con clientes. La charla que Armando Fox ha impartido en el marco de las Jornadas SISTEDES 2012, titulada “Cruzando el abismo educativo”, ha abordado el desarrollo de ese curso y su aplicación masiva online. Fox es, en la actualidad, uno de los profesores de Informática más prestigiosos de la universidad californiana.

Entre todos los países participantes en estos cursos MOOC, España ocupa la cuarta posición en cuanto al número de alumnos matriculados, solo después de Estados Unidos, India y Rusia. “Con el 5% del total mundial de estudiantes, España tiene un gran talento intelectual y recursos y por eso me resulta tan interesante dar esta charla y participar en estas Jornadas”, ha explicado Fox esta mañana. “Para los estudiantes de Berkeley, ha sido una oportunidad tremenda darse cuenta, en una etapa muy temprana de sus estudios, de cómo sería hacer las prácticas profesionales de ingeniería de software. Y esas experiencias les han servido muy bien después a la hora de buscar puestos de trabajo o seguir con sus estudios a un nivel más avanzado. Nosotros queremos que otros repitan el éxito que hemos tenido en nuestra Universidad y por eso estamos aquí”, señalaba Fox.

En las universidades americanas, en Berkeley en particular y en los estudios de Informática especialmente en esta universidad, Fox destaca que siempre se ha tratado de ofrecerle a los alumnos una enseñanza “lo más realista posible”: “Hace años entendimos que debíamos preguntar a las compañías de software que luego iban a reclutar a nuestros estudiantes -como Facebook, Google, Twitter o Microsoft-, qué echaban de menos en su educación, en sus habilidades, para hacerlos luego más competitivos en las entrevistas. Esas conversaciones, realizadas durante años, fructificaron hace tres. Llegó un punto en que nos dimos cuenta de que podíamos realizar algunas de las habilidades que quería la industria y también seguir explicando los temas tradicionales de la ingeniería de software pero en un entorno diferente”.

Fue entonces cuando pusieron en marcha en sus aulas los llamados “equipos-pizza”: grupos de cinco-seis estudiantes que, utilizando tecnologías muy ágiles y ligeras, tienen por objetivo producir inmediatamente prototipos para esos clientes-empresa en los que realizan sus prácticas. La experiencia, señala Fox, ha dado muy bueno resultados, ya que cada cuatro o seis semanas, el prototipo va refinándose y mejorando. “En ese tiempo se puede saber si eso es lo que necesita el cliente o no, bien porque haya cambiado de idea o porque sus necesidades sean distintas. Lo importante para los estudiantes es ajustar, modificar el producto lo más ágilmente posible hasta llegar al objetivo de lo que realmente quiere el cliente”. “Vale más sacar un prototipo lo más temprano posible que pulirlo hasta el final porque hay que comprobar que existe mercado para ese prototipo antes de venderlo”, explica este profesor.

Para Armando Fox lo más importante es que aquí se cambie de filosofía en cuanto a lo que se entiende como “fracaso”. En Estados Unidos, señala, hay una actitud muy diferente. Allí, fracasar es aprender. Fox cuenta que sus alumnos quieren ser emprendedores nada más terminar la carrera y prueban en tres, cuatro o cinco compañías hasta que aciertan en alguna. “Para ellos, es lo normal, eso es aprender. Y no lo consideran una pérdida de tiempo. Todo el aprendizaje, los contactos que han hecho, les sirven para el próximo esfuerzo y saben que, antes o después, tendrán éxito. Esa actitud, que fracasar forme parte del proceso, es uno de los ingredientes más importantes y eso quisiera inyectarlo aquí para poder aprovechar el talento tremendo que existe en este país”.

Preguntado por el futuro de la informática y de la ingeniería del software, Fox solo se atreve a señalar que “habrá más cambios” y que estos serán más acelerados todavía de lo que hemos visto hasta ahora. “Lo que hoy es importante, mañana dejará de serlo. Nadie conoce cuál será el próximo Facebook, el próximo Twitter, el próximo dispositivo móvil. Por eso, los estudiantes deben entender que lo verdaderamente importante es la habilidad de aprender y absorber nuevas materias rápidamente y aplicarlas inmediatamente. Y que parte de eso es el fracaso, que no se puede separar de la marcha inevitable de la informática”.

 

Fuente: Universidad de Almería