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Los innovadores envases de plástico protegerán a los alimentos contra bacterias como la E Coli e indicarán el estado de conservación y de stock del alimento

 

 

Expertos procedentes de ocho países europeos han participado en la reunión inicial del proyecto internacional de I+D Susfoflex, que ha tenido lugar en la sede del Centro Tecnológico del Plástico (Andaltec) en Martos. Este proyecto tiene como objetivo el desarrollo de nuevos envases sostenibles e inteligentes que podrán retrasar la fecha de caducidad de los alimentos e incluso protegerlos de gérmenes y bacterias, como las cepas patógenas de la E coli. Esta iniciativa está liderada por la Universidad finlandesa de Oulu y cuenta con la participación de catorce organizaciones de ocho nacionalidades dentro del VII Programa Marco, el principal programa de financiación de la I+D a nivel europeo.

 

Este encuentro inicial ha servido para repartir el trabajo entre las distintas entidades de I+D y empresas participantes y para poner en marcha el proyecto de investigación, que pretende desarrollar los envases de plástico para alimentos del futuro. Además, los investigadores europeos han tenido la oportunidad de visitar las instalaciones de la nueva sede de Andaltec, que contiene un complejo de laboratorios, áreas de investigación y espacios para la implantación de empresas de base tecnológica.

 

El proyecto Susfoflex se centra en la investigación sobre nuevos envases inteligentes usando nuevas técnicas de impresión y de nanomateriales. “Se trata de aportar al mercado una tecnología innovadora y atractiva que proporcione a los colaboradores que forman parte del consorcio nuevos productos con grandes posibilidades de comercialización”, explica el gerente de Andaltec, José María Navarro. De esta forma, se desarrollarán nuevos envases de plástico para alimentos sostenibles e inteligentes que, además de proteger el alimento, contendrán un producto que permite alargar la fecha de caducidad, a la vez que lo protege de microbios y bacterias. Estos envases también portarán sensores que, a través de un código de colores, indicarán si el alimento está en perfectas condiciones o si ha empezado a estropearse. “Se trata de un mecanismo mucho más efectivo y fiable que la tradicional fecha de caducidad impresa en el envase para saber si un alimento se encuentra realmente en buenas condiciones para ser consumido”, indica Navarro. Por otro lado este nuevo concepto de envase también podrá conectarse con el stock de la tienda y saber si queda más producto o si está a punto de agotarse.

 

Andaltec es líder del paquete de trabajo dedicado a la demostración y producción a pequeña escala y, además, se encargará de los estudios de degradabilidad de los envases. Por otra parte, gracias a la nominación como Exploitation Manager de uno de sus investigadores, el centro estará a cargo de la explotación de los resultados del proyecto en su conjunto.

Fuente: Andaltec