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Miembros del Grupo de Investigación Conducta y Regulación de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla han observado que un mismo hongo aislado en Galicia presenta un color menos anaranjado que cuando éste se aísla en zonas como las Islas Canarias donde la exposición a la luz es mayor. Los expertos creen que este cambio de color se produce como medida de protección ante la radiación ultravioleta de forma similar a lo que ocurre en nuestra piel cuando nos ponemos morenos.

 

“Si se cultiva en la oscuridad esta especie es de color blanco pero bajo la luz se activan una serie de genes que sintetizan pigmentos responsables del color naranja”, explica el catedrático de la Universidad de Sevilla, Luis María Corrochano Peláez quien añade que conocer bien a estos organismos sencillos y cómo interaccionan con el medio ambiente ayuda a entender mejor muchos aspecto básicos de la biología animal y tendrá aplicaciones prácticas en las empresas biotecnológicas, la industria alimentaria, la agricultura o la cosmética.

 

“Hay hongos patógenos por ejemplo que afectan a animales y plantas y que se dispersan por esporas que se forman gracias a la luz, si entendemos cómo responde a este estímulo el hongo podremos reducir su capacidad de dispersión”, señala Corrochano Peláez.

 

En esta línea, Luis María Corrochano dirige un nuevo proyecto, financiado provisionalmente por el Plan Nacional de 2012 del Ministerio de Economía y Competitividad, titulado ‘Interacción Entre la Luz y el Desarrollo en la Regulación de los Genes de la Carotenogénesis del Hongo Neurospora crassa’ en el que se pone el foco de atención en un tipo de hongo que presenta una doble regulación, por un lado los genes encargados de sintetizar pigmentos se activan por la luz (estímulo ambiental), pero por otro este hongo produce pigmentos de forma masiva por su propio ciclo vital aunque no esté en presencia de luz (estímulo interno).

 

Descubrir cómo el mismo gen es capaz de activarse de forma distinta y de dar una respuesta también diferente según el estímulo que reciba, es el objetivo de estos investigadores que esperan que los resultados de sus investigaciones ayuden a optimizar la producción de pigmentos carotenoides en otros hongos de interés industrial.

 

Fuente: Universidad de Sevilla