Facebooktwittermail

 

Este trabajo ha sido publicado en la revista Philosophical Transactions of the Royal Society B, la revista estrictamente científica más antigua del mundo que publica ininterrumpidamente desde el 6 de marzo de 1665

 

Miembros del grupo de investigación ‘Ecología, Evolución y Conservación de Plantas Mediterráneas’ de la Facultad de Biología de la Universidad de Sevilla estudian cómo los insectos polinizadores han influido en la evolución conjunta de la forma floral, de manera integrada, en poblaciones donde el ajuste entre formas de flor e insecto es más preciso y en comparación con poblaciones donde este ajuste está relajado

Este artículo ha salido publicado recientemente en la revista Philosophical Transactions of the Royal Society B. Ésta es la revista estrictamente científica más antigua del mundo, pues se publica ininterrumpidamente desde el 6 de marzo de 1665 y tiene una gran prestigio dada su amplia perspectiva en todos los campos de la Biología. En ella publicaron artículos autores como Charles Darwin, Alexander Fleming, James Watson o Francis Crick. En la actualidad sólo publica artículos por invitación en volúmenes dedicados a un único tópico, que en este caso es “integración fenotípica y modularidad en plantas y animales”.

El artículo reseñado es una contribución exclusivamente realizada por miembros de este grupo de investigación. Reúne datos de varios de sus proyectos, desde la estancia postdoctoral del autor senior en Israel, cuando comenzó un programa de investigación sobre evolución floral en el género Narcissus, hasta resultados recientes de las tesis doctorales de las autoras del artículo. Estas tesis han sido realizadas en la Universidad de Sevilla en el marco de distintos proyectos de los planes estatales y andaluces de investigación, así como de ayudas del Plan Propio de Investigación de la Universidad de Sevilla.

Este trabajo muestra además que la evolución conjunta de la forma floral ha ocurrido de forma independiente en dos especies separadas geográfica y filogenéticamente, en los extremos de la Cuenca Mediterránea. Aunque la adaptación de la forma floral conjunta debe tener necesariamente una base genética, aun inexplorada, se ha determinado que los procesos históricos estocásticos poblacionales y sus consecuencias genéticas han tenido poco que ver en los patrones detectados. Este estudio apoya por el contrario un proceso de selección natural en el que el agente responsable es una polinización particularmente eficaz. Este estudio, y otros actualmente en marcha sobre otras especies, ponen de manifiesto cómo las interacciones entre plantas y animales pueden ser determinantes de adaptaciones particulares, aunque en ocasiones éstas se diluyen gracias a cambios en los organismos interactuantes (en este caso los polinizadores).

 

Fuente: Universidad de Sevilla