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El grupo de investigación ‘Optimización del Diseño y de la Evaluación de Medicamentos’ del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Facultad de Farmacia trabaja en el desarrollo de nanosistemas para vehiculizar moléculas y biomoléculas activas con el objetivo de que los fármacos lleguen adecuadamente a la diana terapéutica y se liberen en el lugar y a la velocidad precisas.

 

En esta línea se investiga la manera de administrar por vía oral algunos fármacos que hoy día sólo se pueden emplear por vía intravenosa o intramuscular.

 

La investigadora de la Universidad de Sevilla, Matilde Durán Lobato, que acaba de llegar de una estancia de seis meses en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), asegura que gracias a estas herramientas que permiten modular las moléculas para convertirlas en nanosistemas, se podrían mejorar los tratamientos de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o Parkinson. “Estamos trabajando con nanopartículas destinadas a atravesar la barrera hematoencefálica y que sean capaces de liberar el fármaco directamente en la zona del cerebro que nos interese”.

 

Este grupo de investigación también lleva a cabo otros dos proyectos, uno de ellos enfocado a vehiculizar metformina dirigida específicamente al hígado, para casos de cáncer hepático, y otro destinado a la optimización de nanohidrogeles sensibles a pH que permitirían administrar vacunas por vía oral. Asimismo, el proyecto que en estos momentos está más avanzado es una línea en la que el grupo de investigación de la Universidad de Sevilla trabaja desde hace años para posibilitar la administración oral de cannabinoides para el dolor neuropático, igualmente por medio de nanotransportadores. “Este proyecto ha alcanzado la fase de estudio in vivo y los resultados preliminares son muy prometedores”, afirma esta joven científica.

 

“Estos nanosistemas son más efectivos, tienen un coste de producción a nivel industrial mucho menor y al ser también más resistentes a las condiciones de temperatura y estabilidad facilita su transporte a países del Tercer Mundo”, desataca la profesora Durán.

 

La mayor parte de biomoléculas que a día de hoy suponen una prometedora esperanza para enfermedades crónicas y/o de base genética encajan especialmente en este perfil, y dependen de un medio adecuado para poder ejercer su acción farmacológica.

 

Jóvenes investigadores

 

A sus 27 años, Matilde Durán Lobato ha recibido el Premio extraordinario de Licenciatura Maestranza, el Premio Ayuntamiento de Sevilla a Jóvenes Investigadores y el Premio Cecofar, ha estado en las universidades de Lisboa, Texas (Austin) y ahora acaba de llegar del MIT en Cambridge (MA, USA), un centro de investigación considerado como número 1 en los rankings internacionales, referente a nivel mundial. “Trabajar con los mejores en mi campo es algo con lo que hasta hace poco tan sólo podía fantasear. Soy muy consciente no obstante de que cada uno de los pasos anteriores en mi carrera son los que poco a poco me han guiado hasta donde me encuentro hoy”. En este punto, la doctora Durán Lobato destaca el apoyo directo de la Universidad de Sevilla, a través de su Vicerrectorado de Investigación, “gracias al impulso que le está dando a la internacionalización de una investigación de excelencia”.

 

De forma personal, estar en el MIT ha supuesto la recompensa por el esfuerzo continuado, algo que, según afirma esta investigadora, los jóvenes de hoy necesitan recibir, especialmente los que trabajan en esta profesión. “Espero que esto anime a quien se encuentre en mi situación a apostar por estas experiencias y a no inhibirse ante el reto que supone. En España hay jóvenes investigadores muy válidos y con mucho potencial, sólo tenemos que concienciarnos de ello, darnos cuenta de que lo somos”.

 

Respecto a la situación actual de la investigación en España, Matilde Durán Lobato defiende que aunque queda trayectoria por recorrer, cree que se puede alcanzar la excelencia investigadora, pero que para ello se necesitan políticas serias de investigación, mejorar la inversión y unas condiciones que favorezcan el desarrollo de la I+D+i para que los jóvenes, aun realizando estancias de investigación en el extranjero, que lo considera esencial, tengan la oportunidad de desarrollar en nuestro país su carrera investigadora a un nivel acorde con sus expectativas.

 

Fuente: Universidad de Sevilla