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Los investigadores visitaron la ETAP de ‘El Montañés’, donde se encuentra una planta piloto pionera que emplea membranas cerámicas para mejorar la calidad del agua

 

 

El proyecto Nanofiltros cerámicos en estructura de panal de abeja resistentes al ensuciamiento para el tratamiento eficiente del agua (CERAWATER), financiado por el séptimo Programa Marco de la UE, ha reunido en la Universidad de Cádiz a una veintena de expertos en nanofiltración polimétrica con el objetivo de discutir y analizar los resultados experimentales obtenidos dentro de las distintas etapas en las que se ha dividido este estudio.

 

El proyecto, coordinado por el Instituto de Tecnologías y Sistemas Cerámicos (IKTS), del Instituto Fraunhofer de Alemania, y en el que participan científicos de la UCA, liderados por el profesor Juan Antonio López Ramírez, del grupo de investigación de Tecnologías del Medio Ambiente (TEP-181), además de otros seis socios de Finlandia, Bélgica y España, persigue desarrollar y probar membranas cerámicas de nanofiltración de gran superficie que las haga competitivas frente a las tradicionales.

 

Esta tecnología hasta ahora ha estado limitada a membranas de ultrafiltración, pero el consorcio europeo ha desarrollado una nueva generación de membranas aplicando nuevas tecnologías que permiten la separación de materia orgánica e iones de forma similar a las membranas de nanofiltración poliméricas. Las membranas cerámicas poseen grandes ventajas frente a las convencionales como son una mayor resistencia química, física y térmica además de una mayor resistencia al ensuciamiento. Por el contrario, las diseñadas con anterioridad poseían una baja superficie específica.

 

A continuación de analizar los primeros resultados de sus estudios, los investigadores implicados en el proyecto realizaron una visita a la Estación de Tratamiento de Aguas Potables (ETAP) de El Montañés, unas instalaciones que abastecen a toda la Bahía de Cádiz. En este lugar, la Universidad de Cádiz cuenta con una planta piloto que es la primera del mundo en emplear membranas cerámicas de nanofiltración para estudiar y mejorar la calidad de agua potable. Además de ello, esta planta piloto es única por sus características ya que es una instalación experimental diseñada por los investigadores de la UCA para mejorar la calidad del agua potable de una manera integral y está accionada exclusivamente por energías renovables, lo que la hace absolutamente sostenible. Asimismo, la instalación está completamente automatizada y puede ser accionada incluso a través de telefonía móvil.

 

Tras comprobar in situ el funcionamiento de la planta piloto y la versatilidad que posee para desarrollar experimentos con este tipo de membranas, los expertos mostraron su satisfacción por la adaptación de la planta a esta nueva tecnología llevada a cabo por los investigadores de la UCA.

Fuente: Universidad de Cádiz