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Esta variedad de tomate tiene “mucha aceptación” por parte de los consumidores, si bien las condiciones de salinidad necesarias para su cultivo provoca una reducción “considerable” de la producción.

 

Un grupo de investigación de Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa) ha conseguido elevar la producción de tomate “raf” hasta un 20 % incorporando más dióxido de carbono (CO2) al clima del invernadero.

La responsable de la investigación, Pilar Lorenzo, ha explicadoque esta variedad de tomate tiene “mucha aceptación” por parte de los consumidores, si bien las condiciones de salinidad necesarias para su cultivo provoca una reducción “considerable” de la producción.

Por ello, se está desarrollando esta investigación sobre el control climático del invernadero mediterráneo para mejorar el modelo productivo y la calidad de la producción de variedades hortícolas de alto valor comercial en el centro del Ifapa en La Mojonera (Almería).

Para aumentar la producción, la investigación se centra en incorporar más dióxido de carbono a la atmósfera del invernadero, lo que supone un aumento del proceso de fotosíntesis y un incremento de la producción.

Según Lorenzo, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera del invernadero es de 385 partes por millón, “por debajo del nivel óptimo para el crecimiento de la planta, que es de 900 partes por millón”.

Con la aportación extra de dióxido de carbono y según los resultados preliminares se mitiga el efecto nocivo de la salinidad y se acrecienta la producción, sin provocar efectos nocivos en los componentes nutritivos del tomate.

Lorenzo ha señalado que estas prácticas se hacen desde “hace tiempo” en Europa y que, en el caso de esta investigación, el dióxido se incorpora a través de tanques y cilindros.

 

Fuente: Besana