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Los cambios en las necesidades y demandas de los consumidores ofrecen nuevas oportunidades a las empresas del sector del mueble para mejorar su competitividad diferenciándose a través del diseño. Un estudio de Surgenia, Centro Tecnológico Andaluz del Diseño, clasifica a las personas en siete universos de consumo según su relación con el hogar, la oficina y los espacios comerciales. Una información especialmente útil en momentos como el actual, en los que la crisis ha cerrado más de un 20% de las empresas andaluzas del sector en sólo 3 años.


Diferenciarse o desaparecer. En una época como la actual en la que la crisis financiera y la explosión de la burbuja inmobiliaria están cebándose con las empresas del sector del hábitat, es importante saber a quién dirigir los productos y cómo diseñarlos para llamar la atención de los consumidores. Surgenia, Centro Tecnológico Andaluz de Diseño, ha publicado “Habitendencias. Tendencias en diseño para el hábitat: hogar, oficina y espacio comercial”, un estudio de 376 páginas en el que identifica oportunidades de diferenciación a través del diseño para las empresas del sector.

La investigación analiza a los usuarios según los usos y preferencias de los espacios donde habitan, trabajan y llevan a cabo sus compras. El Observatorio de Tendencias de Surgenia ha clasificado a los consumidores en siete universos, cada uno con unos gustos bien definidos en función de los colores, materiales, texturas y valores que los objetos transmiten.  El estudio apunta que las personas están cambiando su forma de habitar, lo que afecta a su manera de consumir todo tipo de bienes y servicios. En Andalucía detectar estos cambios y adecuar la oferta a la nueva demanda es esencial teniendo en cuenta que, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el número de empresas andaluzas del sector del hábitat ha caído un 20% desde el inicio de la crisis hasta el año 2011.

 

El estudio “Habitendencias”  identifica las oportunidades que el diseño ofrece a las empresas del sector para diferenciarse, adaptándose a los cambios en los hábitos de consumo y a las nuevas demandas de la sociedad y desarrollando una gama de productos más competitiva. La investigación destaca, por ejemplo, que en la actualidad encontramos personas más preocupadas por los efectos perniciosos que el exceso de consumo genera, lo que les lleva a informarse sobre las características de los productos que utilizan; otros consumidores buscan soluciones creativas para resolver sus necesidades, preocupados por la limitación y el coste de los recursos; otros tienen una especial sensibilidad hacia la autenticidad y el carácter artesano de los productos; y algunas personas prefieren espacios y objetos simples.

Cada integrante de estos y otros universos de consumo prefiere unos colores, texturas y formas. Las empresas del sector deben aprender a identificarlos para diseñar o rediseñar productos y mejorar una oferta que se ha visto disminuida como consecuencia de la coyuntura económica.

Para la realización de dicho informe se ha contado con la colaboración del Centro Tecnológico del Mueble de Andalucía, el cual ha participado en la parte de entrevistas a expertos que se incluye en el mismo, así como su presidente, José Antonio Guardeño, gerente de la empresa Muebles Grupo Seys.

 

El sector
Según datos del Directorio Central de Empresas (Dirce) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el número de empresas andaluzas del sector del hábitat ha caído un 20% desde el inicio de la crisis hasta el año 2011: esto es, 739 empresas menos. En un año, del 2010 al 2011, se han destruido 185 empresas.

Los últimos datos publicados por la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) muestran a un sector de la fabricación de muebles en España más debilitado. En dos años ha sufrido una destrucción de puestos de trabajo de los 110.008 en 2008 a los 82.444 en 2010 (-25%). Los resultados del sector han pasado del balance positivo del 2008 de 28,3 millones de euros a un balance negativo en 2010 de 152,1 millones de euros. El importe neto de la cifra de negocio ha caído casi una tercera: de 9.411,8 millones a 6.605,3 millones.

Sin embargo, tal y como remarca un análisis presentado por Confemadera, el sector del mueble y la madera sigue teniendo gran peso sobre la industria nacional. El año 2011 terminó con 29.550 empresas en todo el país, posicionando al sector como un potente motor de la economía nacional. De la capacidad de innovación y de su flexibilidad para adaptarse a la evolución de los consumidores dependen en buena medida sus posibilidades de invertir la tendencia negativa. La colaboración con los profesionales del diseño y el estudio de los cambios socio-demográficos serán fundamentales para revitalizar el sector.

 

Fuente: Surgenia