La convocatoria incluye un total de 61 derechos correspondientes a las provincias de Sevilla y Huelva, y establecidos sobre 80.930 hectáreas

 

El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Antonio Ávila, ha anunciado la convocatoria del mayor concurso de minería metálica organizado en la historia reciente de la comunidad autónoma. Se trata de 61 derechos correspondientes a las provincias de Huelva (40) y Sevilla (21), de los que 38 son concesiones y 23 permisos de investigación.

 

En conjunto, la superficie global afectada de ambas provincias asciende a 80.930 hectáreas (Sevilla, 48.700 y Huelva, 32.200), es decir, el área equivalente al 4,6% del total que ocupa la Faja Pirítica Ibérica en el territorio andaluz.

 

Por lo que respecta a términos municipales investigados, serán objeto de esta iniciativa 17 localidades sevillanas (Gerena, Sanlúcar la Mayor, El Garrobo, Aznalcóllar, El Castillo de las Guardas, La Algaba, Salteras, Olivares, Villanueva del Río y Minas, La Rinconada, Alcalá del Río, Burguillos, Huévar, Castilleja del Campo, Peñaflor, La Puebla de los Infantes y Carrión, así como Hornachuelos y Palma del Río, ambos limítrofes con la provincia hispalense) y otras 14 de Huelva (Escacena del Campo, Chucena, Paterna, Almonaster la Real, Cortegana, Cabezas Rubias, El Cerro de Andévalo, Valverde del Camino, Alosno, Calañas, Villanueva de las Cruces, Hinojos, Villalba del Alcor y Beas).

 

L adjudicación, de acuerdo con la Ley, debe realizarse sobre terrenos que resulten francos porque hayan caducado derechos anteriores y siempre por concurso público. “Es por tanto ése el punto en que nos encontramos: un conjunto de derechos mineros caducados cuyos terrenos se declaran francos y que en una coyuntura como la actual, de fuerte incremento de demanda y precios en los metales, deben ser aprovechados”, ha señalado Ávila.

 

El hecho de convocar ahora un concurso de estas características corresponde a tres objetivos concretos. En primer lugar, aprovechar el incremento de la demanda de metales no férreos, como el cobre, y el consiguiente aumento de los precios del material. Estos dos elementos pueden generar una actividad económica sólida que repercuta especialmente en las comarcas mineras en ambas provincias. “La Administración tiene la responsabilidad de movilizar sus recursos: éstos existen, generan interés, y nuestra obligación y nuestro deseo es que se gestionen de la manera más rentable, y a la vez sostenible, en beneficio de toda la ciudadanía. Es responsabilidad de la Junta poner en valor el enorme potencial en recursos naturales y humanos del que disponemos en Andalucía”, ha indicado el consejero de Economía.

 

En segundo lugar, dar un paso importante hacia una reorganización más efectiva de los yacimientos mineros andaluces, en virtud de los objetivos reflejados en el Plan de Ordenación de los Recursos Minerales de Andalucía 2010-2013 (PORMIAN). Asimismo se actualiza el Registro Minero de Andalucía, en consonancia con ese mismo espíritu de reorganización, de manera que se genere un sector más competitivo. Actualmente existe en la comunidad autónoma una bolsa de derechos mineros que o bien han caducado, o bien están en vías de caducidad. Por tanto este concurso no sólo contribuye a gestionarlos de una modo más racional, sino que también permite que las empresas interesadas puedan explorar el territorio y buscar nuevos yacimientos de minera.

 

Y en tercer lugar, incidir en un mayor y mejor conocimiento de la realidad minera andaluza. “Estas fases de estudio no sólo permiten impulsar una actividad económica, sino también generar un volumen informativo que nos sirve a todos: a la Administración para tomar decisiones y planificar, y a las empresas para estimar las posibilidades económicas de un yacimiento concreto”, ha remarcado Ávila.

Igualmente, ha señalado que, desde el punto de vista económico, el hecho de que fructificase un único permiso rentabilizaría todo el proceso, de modo que “todo gran proyecto minero, como Cobre Las Cruces en Sevilla o MATSA en Huelva, fue antes un simple permiso de investigación”.

Actualmente, y gracias tanto a la convocatoria de este concurso como a la puesta en marcha de esas dos explotaciones mencionadas, la minería metálica andaluza cuenta con proyectos en todas las fases. Lomero-Poyatos está en vías de iniciar pronto su explotación (de acuerdo con la normativa deberá hacerlo durante el primer semestre del año), mientras que se espera que Sotiel, La Zarza o Riotinto hagan lo propio a corto o medio plazo.

 

Permiso de investigación y concesión

De acuerdo con la Ley de Minas, la diferencia fundamental entre ambas categorías radica en que mediante un permiso de investigación, el adjudicatario obtiene el visto bueno administrativo para investigar la presencia de recursos minerales en terrenos que resulten francos y registrables, mientras que la concesión de explotación, que puede ser directa o derivada de un permiso de investigación, se solicita bien sobre terrenos suficientemente investigados -donde consta la existencia de recursos mineros- y se encuentran francos y registrables-, bien sobre terrenos de antiguas explotaciones mineras donde gracias a los avances tecnológicos, precio de los minerales etc., pueda retomarse la explotación. En cualquiera de los dos casos, estas superficies deben resultar francas y registrables.

 

Fuente: Junta de Andalucía