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Los artículos españoles facturaron en 2011 en el exterior 511 millones de euros. Las excelentes perspectivas económicas del continente asiático han incrementado la demanda de bolsos de mano y complementos de bolsillo en piel made in Spain.

 

La moda española marca tendencias cada temporada por todo el mundo y el sector de la marroquinería no se ha quedado atrás en los tiempos de crisis que corren. Los artículos de piel han reforzado sus estrategias de ventas en los últimos años y facturó en 2011 más de 2.370 millones de euros, un 3,1% más que durante el ejercicio anterior y de los que el 21,5% procede de las transacciones en el exterior.

 

El trabajo y el esfuerzo de nuestras insignias por internacionalizar sus marcas ha comenzado a recolectar sus frutos y estamos empezando a distinguirnos entre nuestros competidores en los mercados exteriores. Con un crecimiento interanual desde 2009 del 26%, el sector de la marroquinería española facturó en el exterior 511 millones de euros durante el último ejercicio y firmas como Lupo, Puntotres, Olimpo, Malababa o El Caballo, entre otras, han destacado entre los consumidores extranjeros por su calidad y diseño.

 

La apuesta de España por el diseño, adaptándose a las particularidades de cada mercado, ha generado que nuestras marcas comiencen a abrirse un hueco frente a sus principales competidores, Italia y Francia. Además, durante el último lustro, Adolfo Dominguez Accesorios, Sita Murt, Roberto Verino, Uterqüe, Hoss Intropía, Bimba y Lola o Blanco Accesorios, por poner un ejemplo, han apostado por ampliar el negocio y consolidarse en el segmento de la marroquinería a través de sus líneas de complementos.

 

Asia se ha convertido en un destino prioritario para nuestras exportaciones de productos de piel. Las excelentes perspectivas económicas del continente han llevado consigo un lógico interés por parte de grupos empresariales por expandirse en este territorio. 2011 ha supuesto un año de éxito para las exportaciones de marroquinería, que crecieron un 36% con respecto al ejercicio anterior y se facturó 48,6 millones de euros. Entre los mercados más sobresalientes destacan Japón, que importó por valor de 12,1 millones, mientras que la antigua colonia inglesa de Hong Kong adquirió productos de piel española por valor de 11,7 millones de euros.

 

Japón, el mercado más exigente.

El país del Sol Naciente está caracterizado como un mercado excepcionalmente exigente para las empresas de marroquinería que quieren introducir sus productos. El elevado nivel de calidad es el pilar básico por el que se deben regir las firmas exportadoras ya que por nimio e intrascendente que parezca un defecto del complemento fabricado, los artículos tienden a ser devueltos por los importadores.

 

Japón se distingue por ser uno de los mercados más rentables para el sector de la marroquinería en el mundo y la industria de la piel japonesa valora nuestros materiales y productos. Como muestran las cifras de importación del sector en 2011, la isla asiática se ha posicionado como el primer país importador en el continente al que han ido destinadas nuestros artículos de piel. Los consumidores japoneses cuentan con una capacidad adquisitiva alta y están dispuestos a pagar elevados precios por artículos de moda y eso se refleja en nuestras ventas con cifras que rondan durante el pasado ejercicio en 12 millones de euros para el sector.

 

Maduro y competitivo, Japón ofrece una consolidada actividad comercial y dispone de una interminable oferta de artículos de moda proveniente de las firmas más prestigiosas a nivel mundial. Los bolsos de mano y los complementos de bolsillo en piel son los productos más demandados entre los consumidores. Las marcas españolas han logrado esquivar los vaivenes de la crisis en el territorio nipón y nuestros productos de marroquinería están presentes en todas las categorías entre los cinco primeros exportadores al país. Por ello, España ha apostado por el diseño, adaptándose a las particularidades y medidas corporales japonesas, y la calidad reconocida de sus materiales para consolidar su posición en este mercado. Marcas españolas de prestigio han contribuido a elevar nuestra imagen país y, en concreto, en el sector de bolsos de piel, con firmas como Loewe, Lupo Barcelona o Erva.

 

Según el informe El mercado de la marroquinería en Japón, elaborado por la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Tokio, “para contrarrestar la competencia europea y asiática, la mayoría de productores españoles optan por diseño, calidad, marca y servicio. Ofrecen artículos con valor añadido, con innovaciones en diseño, color, textura, acabados y con cuidados detalles. Además, suelen aprovechar la imagen de Europa para diferenciarse de terceros países. Por otro lado, una depurada técnica y unos costes de producción inferiores -tanto de mano de obra como de materia prima- generan una excelente relación calidad-precio para las importaciones españolas, algo muy valorado por el consumidor nipón en estos tiempos de austeridad económica. España, con un producto que aúna tradición, calidad y diseño y una persistente comunicación de marca, debería alcanzar un mayor reconocimiento en el país”.

 

Hong Kong, escaparate de los complementos en Asia.

Cada vez son más las marcas que han visto en la ciudad de Hong Kong, que junto con Shanghai conforman los dos principales escaparates del sector de la moda en Asia, una oportunidad de crecer en el escenario internacional. La antigua colonia británica es una de las regiones del mundo con una mayor proporción de millonarios y ocupa una de las tres primeras posiciones en el ranking Citibank Hong Kong Consumer Wealth Review 2011, junto con Singapur y Suiza. Además ha sido catalogada como la economía más globalizada del mundo por la consultora Ernst & Young.

 

Nuestras exportaciones al mercado hongkonés de productos de piel, artículos de viajes, complementos de moda, paraguas y bienes catalogados como pequeña marroquinería alcanzaron durante el pasado ejercicio 11,7 millones de euros, un 23% más que durante el año anterior. Además, aproximadamente la mitad del mercado de marroquinería hongkonés es de gama media-baja, con precios bajos, y la otra mitad de productos de gama media y superior. Nuestro país es el cuarto proveedor de la colonia y el diseño made in Spain, caracterizado por sus calidades, materiales, detalles y artesanía, han permitido que, junto a precios más reducidos frentes a sus competidores, se haga un hueco importante en esta cuota de mercado.

 

La Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China está catalogada como uno de los principales centros de reexportación en el sector de la marroquinería y alrededor del 80% de las pieles del planeta pasan por este puerto, desde el cual se envía a otros países. Según un informe elaborado por la Oficina Económica y Comercial de España en Hong Kong, “el valor de las importaciones en todo el sector de la marroquinería y la piel ascendió en 2011 a casi 15.000 millones de dólares, lo que supuso un crecimiento del 13,2% con respecto a 2010”. Además, las reexportaciones continuaron con el mismo patrón de crecimiento en 2011, con un incremento del 8,9%.

 

España destaca en los mercados internacionales por su gran tradición marroquinera y la calidad de nuestros productos “es similar a la de los franceses e italianos, lo cual es reconocido por los consumidores”. Además, nuestra innovación y diseño nos ha permitido en los últimos años posicionarnos al nivel de grandes marcas internacionales. Tan sólo en el último año, según el informe El mercado de la marroquinería y las pieles en Hong Kong, todos los países han aumentado sus ventas a la colonia, habiendo crecido el sector un 22,4%, lo cual es una cifra muy alta para un área tan estable y con tanta tradición. Nuestro país, junto con Vietnam y Turquía son los mercados que más han aumentado sus exportaciones -171%, 126% y 115%, respectivamente-.

 

Durante los últimos tres años España se ha convertido en un competidor a tener en cuenta tanto en el mercado hongkonés y japonés, como en el resto del mundo y la calidad de sus productos le ha permitido comenzar a competir con Francia e Italia en el escenario internacional.

 

Fuente: Ministerio de Economía y Competitividad