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Un grupo de científicos ha desarrollado un nuevo sistema informático, basado en ontologías difusas, que actúa como moderador virtual a la hora de tomar decisiones en un grupo cuyos integrantes no se ponen de acuerdo. Este proyecto, que supone un gran avance en el ámbito de la Inteligencia Artificial, podría utilizarse en la práctica para tomar decisiones en nuestra vida cotidiana, como qué vino elegir de la carta de un restaurante, hasta las negociaciones más complejas entre diferentes países que luchan por sus intereses particulares en el marco de la Unión Europea.

Las “ontologías difusas” son representaciones del conocimiento basadas en conceptos sencillos y las relaciones que existen entre ellos. La nueva aplicación informática consiste en utilizar una ontología para asistir a la toma de decisiones en grupo, actuando ésta como parte de un moderador virtual que trata de acercar las posturas de las diferentes partes que existen en todo proceso de negociación.

Este trabajo ha sido el fruto de la colaboración de los investigadores Ignacio Javier Pérez y Enrique Herrera Viedma, del laboratorio SECABA de la Universidad de Granada, con científicos del Institute for Advanced Management Systems Research (IAMSR) de la Abo Akademi de Finlandia.

 

Un mayor nivel de consenso

Como explica el profesor de la Universidad de Granada Enrique Herrera Viedma, autor principal del estudio, “la ontología representa una gran cantidad de conocimiento que puede ser utilizado por el moderador virtual para influir en la negociación y así conseguir que se alcance un mayor nivel de consenso entre las partes implicadas”.

De esta manera, las investigaciones sobre Toma de Decisiones y Moderadores Virtuales (realizadas en la UGR) y sobre ontologías y representación del conocimiento (realizadas en la Abo Akademi) “han cruzado sus caminos, dando lugar a una nueva herramienta que supone un avance en el área de Toma de Decisiones y abre nuevos retos en el campo de la Inteligencia Artificial Aplicada”, afirma Herrera Viedma.

Los resultados de esta investigación han sido recogidos en un artículo publicado en el último número de la revista Soft Computing.

 

Fuente: DESQBRE