Facebooktwittermail

La Comisión Europea ha puesto en marcha una consulta pública con la que se pretende conocer la opinión de las partes interesadas en cuanto a las medidas de refuerzo encaminadas a reducir las emisiones de gases fluorados. Además la Comisión ha adoptado un estudio que muestra que el Reglamento europeo vigente sobre estos gases tiene una incidencia considerable pero aún se prevé que las emisiones se mantengan en los niveles actuales a largo plazo

La consulta pública puesta en marcha por la Comisión Europea busca conocer la opinión de los interesados en cuanto a las medidas de refuerzo para reducir los gases fluorados. Las contribuciones a la misma se podrán realizar antes del 19 de diciembre de 2011. Este tipo de gases industriales contribuyen enormemente al calentamiento de la Tierra. Asimismo también ha publicado un estudio sobre la reducción de este tipo de gases, que además evalúa la eficacia del Reglamento de la UE sobre gases fluorados. Según sus conclusiones, el estudio reconoce la existencia de un amplio margen para nuevas reducciones rentables de las emisiones, especialmente gracias a la viabilidad creciente de sustituir los gases fluorados en varios sectores por alternativas que no contribuyen al cambio climático o lo hacen en menor medida. La UE podría eliminar potencialmente hasta dos tercios de las emisiones actuales de gases fluorados para 2030.

También se pone de manifiesto en este estudio que el Reglamento sobre los gases fluorados y una Directiva paralela relativa al uso de estos gases en los equipos móviles de aire acondicionado contribuyen a que la UE y sus Estados miembros alcancen sus objetivos de reducción respecto a lo acordado en el Protocolo de Kioto. Gracias a esta política pueden disminuir en casi la mitad las emisiones previstas de gases fluorados para 2050 si se subsanan las deficiencias en su aplicación y cumplimiento, por lo que la Comisión insta a los Estados miembros a intensificar sus esfuerzos a este respecto. El Parlamento Europeo se ha pronunciado recientemente en una Resolución sobre el tema, en la que se exige una actuación más decidida para atajar estos gases.

Sin embargo, el estudio publicado por la Comisión también indica que no se prevé que las emisiones totales de gases fluorados disminuyan a largo plazo respecto al nivel actual, pese a la incidencia importante de la legislación vigente ya que tienen cada vez más aplicaciones como por ejemplo en los aparatos de aire acondicionado y la refrigeración. A su vez, estos son algunos de los sectores en los que el uso de alternativas es cada vez más viable.

Fuente: Comisión Europea