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Andalucía se mantiene como la tercera comunidad que presenta un mayor nivel de I+D

 

El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Antonio Ávila, ha apostado en Sevilla por “redoblar y sumar esfuerzos” para continuar con “la rentabilización social y económica” del conocimiento y de la innovación. Así lo ha asegurado en la presentación del Círculo de Innovación de Andalucía, una plataforma de debate que, según Ávila, pondrá en marcha iniciativas que avanzarán en este sentido.

 

“Administraciones y empresas hemos hecho un importante esfuerzo en las últimas décadas en materia de I+D+i”, ha destacado el consejero, quien además ha defendido el mantenimiento de este avance.

 

Para Ávila, “con la excusa de la austeridad no deben eliminarse partidas fundamentales para salir de la coyuntura actual y para hacerlo con una economía fortalecida como son las relacionadas con la I+D+i”. “Innovar es transformar el conocimiento en riqueza y empleo, es clave para competir; y la competitividad, en una economía de mercado, resulta imprescindible para crecer”, ha afirmado.

 

En esta línea, ha puesto como referencia a Andalucía, que cuenta con ejemplos sólidos de cómo la innovación puede favorecer cambios estructurales en el tejido productivo. En la comunidad se ha fortalecido sectores tradiciones y se ha impulsado sectores emergentes como el agroalimentario, el energético (fundamentalmente la rama renovable), el aeronáutico, el relacionado con el medio ambiente o con la salud.

 

Cambio de tendencia

Por otra parte, el consejero ha lamentado el cambio de tendencia en el gasto en I+D en España, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que revelan un descenso del 2,8% en el año 2011 respecto al anterior. Esto ocurre, ha dicho el consejero, mientras en otros países de Europa, también afectados por la crisis, están manteniendo el esfuerzo en I+D+i como una política estratégica.

 

España dedicó en 2011 el 1,3% de su PIB a la I+D mientras que la media Europea es de un 2,3% (Finlandia 4%, Suecia 3,5%, Alemania 2,8% y Francia 2,3%).

 

Ávila ha defendido la combinación “innovación-crecimiento económico” y ha puesto como muestra de ello el hecho de que en la Consejería se vinculan la programación y la coordinación de la política económica con la innovación en los sectores productivos, a partir de la aplicación del conocimiento científico. “Una experiencia pionera dirigida a fortalecer el tejido productivo y crear empleo”, ha apuntado.

 

Igualmente, ha recordado los 355 millones de euros destinados en el presupuesto autonómico para 2013 a la política de investigación científica e innovación, una dotación que el Gobierno andaluz mantiene con respecto al año anterior en un contexto presupuestario de reducción de recursos.

 

Implicar al sector privado

Con este escenario, el consejero ha señalado como prioridad para el Gobierno andaluz “facilitar la implicación del sector privado”, que se traduzca en un mayor protagonismo en la inversión en I+D+i, que actualmente representa un tercio (30%) del total en Andalucía, mientras en la UE es del 63%.

 

De igual manera, el consejero ha destacado la importancia de estas políticas en el marco europeo, de manera que la Comisión Europea ha ligado la política de cohesión del periodo 2014-2020 al diseño de Estrategias de Innovación y Especialización Inteligente por todas las regiones. La especialización inteligente consiste en aprovechar los puntos fuertes, las ventajas competitivas y el potencial de excelencia de cada país o región para crear nuevas oportunidades de crecimiento económico y generación de empleo.

 

En este punto, “Andalucía también parte con ventaja”, ha asegurado el consejero, pues “fue la primera región europea que presentó en su territorio esta Estrategia de Especialización”, a la que continuó el acuerdo adoptado el pasado mes de diciembre por el Consejo de Gobierno para la puesta en marcha de los trabajos de redacción de la Estrategia de Innovación Andaluza 2014-2020.

 

Para el consejero, el reto que “tenemos por delante” se centra en sentar las bases de un nuevo modelo económico que permita volver a crecer, porque “abandonar la innovación supone descolgarse de la economía global y de la programación europea”.

 

Fuente: Junta de Andalucía