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La nueva planificación hasta 2020 prevé reducir la producción de desechos y fija medidas de apoyo a los proyectos de modernización de las empresas

El Consejo de Gobierno ha aprobado el Plan de Prevención y Gestión de Residuos Peligrosos 2012–2020. El documento recoge la nueva estrategia de la Junta para consolidar la autosuficiencia de la comunidad autónoma en la gestión, reducción de la producción y adecuado tratamiento de las 235.000 toneladas de este tipo de desechos que anualmente se generan en Andalucía.

El nuevo plan, que sustituye al vigente desde 2004, consigna unas inversiones de 3,6 millones de euros para los próximos dos años y una previsión de 10,2 millones a partir de 2013 en función de la aprobación de los nuevos fondos europeos. Esta financiación se destinará principalmente a respaldar los proyectos de las empresas en la modernización de sus instalaciones y sistemas.

Entre otros objetivos, el plan pretende reducir la producción de residuos en origen a través de la generalización de las medidas que ya aplican las grandes industrias bajo el criterio de ecoeficiencia (producir más bienes con menos desechos). En la misma línea, se recogen propuestas para modificar las pautas de consumo, procesado y el diseño de los productos, así como incentivos y asesoramiento técnico a las empresas en materia de prevención, reciclado y uso de tecnologías limpias.

En este marco, la Junta apoyará prioritariamente las iniciativas dirigidas a la reutilización y al uso de materias primas secundarias que disminuyen el consumo de recursos naturales, con el fin de alcanzar en 2020 la valorización del 100% de los residuos que pueden ser aprovechados en los distintos procesos productivos (principalmente aceites y vehículos usados, envases de fitosanitarios y pilas y acumuladores).

Respecto a la gestión, el documento prevé reducir a la mitad el límite de 27.268 toneladas anuales fijado en el anterior plan para las entradas de residuos peligrosos procedentes de fuera de Andalucía con destino a su eliminación directa en depósitos de seguridad. La medida pretende garantizar la vida útil de estas instalaciones y consolidar la autosuficiencia de la comunidad autónoma en este ámbito, ya que actualmente el 90% de sus residuos peligrosos se trata en instalaciones de la región, mientras que el 10% se destina a otros territorios para su tratamiento final.

Asimismo, la Administración autonómica continuará la labor iniciada en 2004 para desarrollar sistemas integrales de gestión bajo el principio de responsabilidad ampliada del productor, como ya se venía haciendo con los plásticos agrícolas y los residuos eléctricos y electrónicos. De acuerdo con este modelo, los propios fabricantes, distribuidores y comerciantes son los que se hacen cargo de los residuos a través de agrupaciones autorizadas por la Junta que cubren el ciclo completo de recogida, transporte, almacenamiento, clasificación y tratamiento final (reutilización, reciclaje o eliminación controlada).

El plan aprobado por el Consejo de Gobierno se completa con medidas de agilización e informatización de trámites administrativos; fomento de acuerdos voluntarios con empresas; acciones formativas; programas de inspección y regularización de productores, y un estudio de los tipos, cantidades, fuentes y evolución futura de los residuos generados y de las tecnologías y métodos de gestión previstos.

Durante el periodo del anterior plan desarrollado desde 2004, las medidas de regularización han dado como resultado el alta de 14.935 centros productores de residuos peligrosos hasta llegar a los 30.404 actuales, distribuidos de forma homogénea en el territorio andaluz. Respecto a la valorización y eliminación de residuos, la comunidad autónoma cuenta ya con 446 gestores autorizados y 304 instalaciones de gestión.

Fuente: Oficina de la Portavoz del Gobierno